La aerolínea tenía el 5,39% del mercado local para la quincena de abril último, antes de que se decrete el estado de emergencia. Venía recuperando su nivel respecto del 2019, lo que coincide con su cambio de propietarios, pues pasó de la familia Kasianov a un grupo vinculado a Peruvian Airline.
La aerolínea tenía el 5,39% del mercado local para la quincena de abril último, antes de que se decrete el estado de emergencia. Venía recuperando su nivel respecto del 2019, lo que coincide con su cambio de propietarios, pues pasó de la familia Kasianov a un grupo vinculado a Peruvian Airline.

Fuerza mayor se ha convertido en un concepto peligroso dentro del mercado aerocomercial peruano. Denota un sentido de urgencia que grafica muy bien la situación por la que están pasando los jugadores del sector, pero también puede convertirse en un arma letal si es utilizado sin discreción. “No es una fórmula para ser manejada al libre albedrío”, precisa a Día1 el gerente general de la aerolínea Star Perú, Carlos Carmona. Esto a raíz de la reciente controversia que ha causado esta semana un potencial incremento de las tarifas que se les cobra a las líneas aéreas y pasajeros por el uso del aeropuerto Jorge Chávez, una posibilidad que surgió y se esfumó en sólo dos días, pero que ha encendido las alarmas sobre cómo se está manejando Ositran y el concesionario de nuestro primer terminal aéreo, Lima Airport Partners (LAP), en un escenario marcado por la mayor crisis de la historia para la industria.