Rubén Sánchez lleva dos años en San Antonio, pero tiene la sensación de haber estado mucho más tiempo. "Parecen 100 años", comenta. El empresario nos da detalles sobre la transformación del negocio peruano. (Foto: Hugo Curotto/ El Comercio)
Rubén Sánchez lleva dos años en San Antonio, pero tiene la sensación de haber estado mucho más tiempo. "Parecen 100 años", comenta. El empresario nos da detalles sobre la transformación del negocio peruano. (Foto: Hugo Curotto/ El Comercio)
Paola Villar S.

Dicen que de las crisis pueden salir las mejores ideas. Ante la paralización de actividades por el COVID-19 y una lenta reactivación por fases que irá involucrando a ciertos sectores en diversas etapas, los retos que deben asumir los negocios peruanos para no desaparecer son enormes. En el Perú más del 90% de las empresas son pequeñas; quizás las más expuestas ante cualquier embate. Pero en medio de esta situación adversa, dos empresas ejemplifican la importancia de reaccionar rápido, y sirven de ejemplo para retratar a los empresarios peruanos que continúan avanzando.