Yañez apunta que en el caso de la azitromicina, que se utiliza para tratar el COVID-19, con Inkafarma y Mifarma se pasó a vender de 200 mil tabletas en enero, un mes típico, a un millón de tabletas en abril. "Los stocks de seguridad que teníamos [de estos medicamentos genéricos] se han agotado", señala. (Foto: GEC)
Yañez apunta que en el caso de la azitromicina, que se utiliza para tratar el COVID-19, con Inkafarma y Mifarma se pasó a vender de 200 mil tabletas en enero, un mes típico, a un millón de tabletas en abril. "Los stocks de seguridad que teníamos [de estos medicamentos genéricos] se han agotado", señala. (Foto: GEC)
Paola Villar S.

Desde la semana pasada la situación de los medicamentos para el tratamiento del nuevo coronavirus (COVID-19) en el país ha estado bajo los reflectores. No solo se reportó que habían pocos de estos insumos disponibles a la venta del público -especialmente los genéricos-, sino también se presentaron denuncias refiriendo que algunas farmacias especulaban con los precios y vendían las medicinas a cifras inpensables con anterioridad.