Resumen

Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

Ser drag queen en Lima, en el Perú, es cosa de valientes. En nuestra sociedad, que un hombre se vista como mujer, y que encima de todo exacerbe las características femeninas con tacones inmensos o pestañas imposibles, hace que sea separado del resto de personas. Pero ahí radica el arte de los drags, que no solo tienen fanáticos aquí, sino practicantes que salen de noche con el traje y el maquillaje para cantar, bailar y hablar desafiantes pero también cómplices en un juego que es al mismo tiempo parodia y crítica. Era cuestión de tiempo para que esta forma de vida llegue al cine.