Son distintos a los demás. Quizá más guapos, más estilizados. Son “ciertos chicos”, a los que el escritor chileno Alberto Fuguet les sigue la pista en su más reciente novela. La primera tras “Sudor”, publicada en el 2016. Es una historia de chico-conoce-chico, la relación entre Clemente y Tomás, en una Santiago ochentera aún bajo la dictadura pinochetista. No es un libro autobiográfico, pero es muy personal, nos aclara el autor. Escrito con locura, en desorden, imaginando finales antes que principios. Publicada tras cumplir 61 años, “Ciertos chicos” supone un interesante regreso a los escenarios de “Mala onda”, libro que, a los 28 años, lo convirtió en uno de los escritores más populares de la región a principios de los años 90.

Conforme a los criterios de

Trust Project
Tipo de trabajo: