Por Sonia del Águila

La noche del sábado último, Río de Janeiro se erigió como el epicentro indiscutible de la música a nivel mundial. Frente a una multitud efervescente de más de 1,5 millones de personas, en la playa de Copacabana, en Río de Janeiro, [la más emblemática de Brasil], Madonna (Bay City, Míchigan, 1958) se convirtió en una amalgama de todas sus facetas icónicas durante un deslumbrante espectáculo que se prolongó por más de dos horas.

Conforme a los criterios de

Trust Project
Tipo de trabajo: