Orphaned Land, banda israelí que busca paz en tiempos de guerra
Orphaned Land, banda israelí que busca paz en tiempos de guerra

RAFAEL VALDIZÁN (@rvalmat)

Si hay en estos tiempos una banda por la que los seres humanos debemos sacarnos el sombrero, esa es Orphaned Land. Llevan más de 20 años haciendo música con la idea de unir enemigos, acabar con el odio y sembrar una ciudad de almas hermanas. Un objetivo que parece utópico. Y ahora, en una nueva ebullición del conflicto en la entre y , entre judíos y musulmanes, el grupo que conduce Kobi Farhi (vocalista) levanta el puño con más determinación que nunca para entonar las canciones que puedan proyectar una luz de esperanza. 

El más reciente disco de Orphaned Land, titulado "All is One" (Todo es uno), salió a mediados del 2013 pero su estela continúa hasta ahora. La tapa del álbum resume sus ideales: en ella, los símbolos de las tres religiones abrahámicas se entremezclan en un lazo indestructible. Una ilustración casi imposible que hermana a , y

La banda israelí ha lanzado ahora el tercer video oficial del álbum. Se trata del tema "Let the Truce Be Known" (Que la  se conozca). Una hermosa canción que, como suele pasar con la propuesta de Orphaned Land, fusiona el metal con elementos de folclor tomados de tradiciones musicales árabes y judías. Una canción dramática que cuenta la historia de dos amigos de la infancia que, cuando niños, se divertían con armas de juguete. Y que ya de adultos se ven enfrentados, pues cada cual pertenece a uno de los bandos enemigos (israelíes y palestinos).  

Pero llega la tregua: "La noche ha caído/ en la tierra de nadie/ la flauta fue oída/ desde algún lugar en la oscuridad/ reconocí las palabras/ y me uní a la canción/ esta tregua nocturna/ un milagro de esperanza", reza parte de la letra del tema. 

Entonces ellos, los amigos, se unen otra vez, se cuentan cosas, sin armas ni barreras. Hablan de sus familias. La paz, por fin, se dibuja en sus sonrisas. Pero al regresar a base, se dan de bruces ante una negra realidad: la mentira, el engaño. "La noche siguiente, veo una sombra y ambos disparamos en el nombre de Dios/ Y, mientras caemos, nuestros miradas se cruzan/ nuestra amistad termina ahora, en este revuelo de sangre", culmina la canción. Dramático. Desgarrador. Y real.

Antes que "Let the Truce Be Known", Orphaned Land había lanzado dos videos del álbum "All is One": el tema que da nombre al disco y "Brother". El primero incorpora al metal un trabajo sinfónico y coral impresionante, y su cuota infaltable de estética oriental. En él, la banda examina la realidad de su gente: "Somos los huérfanos de / las lágrimas de Jerusalén/ y en la oscuridad hemos orado y prometido levantarnos otra vez". Y más adelante, una sentencia justa: "Fuerzas armadas derraman la sangre sobre arenas sagradas/ una y otra vez fracasamos en ver que todo es uno".

¿Qué decir de "Brother"? Es una balada que te eriza la piel. Una canción grandiosa, envuelta en capas profundas de violines que tejen una atmósfera tan dramática como doliente. Y, hacia el final, un aporte coral que intensifica las emociones. La letra es una comprensible lamentación de lazos separados: "Hermano, escucha mi súplica esta noche/ estoy cansado por estos interminables años de (nuestra) pelea/ a partir de una pequeña piedra angular debemos edificar nuestro reino de luz/ por favor, escúchame, hermano". "Brother" debería ser el himno mundial de la paz.

ALGO DE HISTORIA

Orphaned Land se formó en 1991 con el nombre de Resurrection. Al año siguiente, asumieron su nombre actual. Y, desde un comienzo, se trazaron la tarea de difundir un mensaje de unión entre las religiones cristiana, judía y musulmana. A la fecha, han lanzado cinco discos de larga duración. Su música, como hemos referido, tiene en el metal (doom, progresivo y, hasta antes del último álbum, algo de death) al hilo conductor sobre el cual vierten elementos de música tradicional de Medio Oriente. 

Su mensaje de unión ha sido tan apreciado por la comunidad internacional que, en el 2013, hubo un pedido para que Orphaned Land sea nominado al . Ese mismo año, los israelíes nos visitaron por primera vez. Fue en el mes de junio. Ojalá regresen. Ellos portan un mensaje que debe ser escuchado por todos: ¡Shalom!