
Después de más de una década sin embarcarse en una gira mundial, Miley Cyrus ha confirmado que no tiene planes de volver a los grandes escenarios pronto. Aunque muchos fans han especulado durante años sobre un posible regreso, la artista ha sido clara: no se trata de falta de interés, sino de una razón profundamente personal que afecta directamente a su salud.
En una entrevista reciente, la cantante de “Wrecking Ball” compartió su preocupación sobre el impacto que las giras pueden tener en algo que para ella es invaluable: su voz. Si bien llegaron a circular rumores alarmantes, incluyendo supuestos problemas de salud como el cáncer, fue la propia artista quien se encargó de desmentirlos y aclarar la situación.

El verdadero motivo es una condición vocal que ha estado enfrentando silenciosamente: un gran pólipo en sus cuerdas vocales, junto con un edema de Reinke, una inflamación que dificulta el uso continuo de su voz.
“Es como correr una maratón con pesas en los tobillos”, confesó, según Radar Online. Si bien ese pólipo es en parte responsable del tono rasposo que ha definido su estilo, también representa un límite físico que le impide cantar noche tras noche.

“No estoy dispuesta a extirparlo porque existe la posibilidad de despertar de la cirugía y no sonar como yo misma”, explicó Miley, dejando claro cuánto valora su identidad artística y lo que su voz significa para ella. Esa decisión, aunque difícil, le ha permitido mantener su autenticidad, aunque signifique renunciar a las giras.
Mientras tanto, la cantante se prepara para el lanzamiento de su nuevo álbum, Something Beautiful, que saldrá este viernes.
Edema de Reinke
Según Cleveland Clinic, el edema de Reinke es una inflamación crónica de las cuerdas vocales que se produce cuando el espacio subepitelial (conocido como espacio de Reinke) se llena de líquido, haciendo que las cuerdas se vuelvan más gruesas y pesadas.
Esta condición suele estar asociada al uso excesivo de la voz, al tabaquismo o a la irritación crónica, y provoca una voz ronca, grave o áspera. Aunque no es canceroso, puede afectar seriamente la calidad vocal y, en casos severos, requerir cirugía para restaurar la función normal de las cuerdas vocales.












