
Las películas de “El Conjuro” no nacieron solo de la imaginación de Hollywood, sino de los archivos más inquietantes de Ed y Lorraine Warren, los famosos investigadores paranormales que aseguraron haber enfrentado presencias demoníacas y sucesos inexplicables. Detrás de cada entrega de la franquicia —desde la familia Perron hasta el caso de los Smurl— se esconde una historia real que inspiró al cine y que aún hoy despierta debate entre creyentes y escépticos.
Los Warren, considerados los demonólogos más conocidos del mundo, dedicaron su vida a investigar casas embrujadas, posesiones y fenómenos sobrenaturales que marcaron a miles de personas. En su casa de Monroe, Connecticut, guardaron los objetos más perturbadores recogidos en sus investigaciones, entre ellos la infame muñeca Annabelle.
Tras la muerte de Ed en 2006 y Lorraine en 2019, la custodia de su legado pasó a su hija Judy y su esposo Tony Spera, quienes hoy resguardan aquel museo que tanto inspira al cine de terror.
LAS VERDADERAS HISTORIAS DETRÁS DE CADA PELÍCULA DE “EL CONJURO”
1. “El Conjuro” (2013) — La familia Perron
La primera entrega, “El Conjuro”, nos llevó a Rhode Island, donde la familia Perron afirmó haber vivido un infierno en su propia casa. Según su testimonio, las noches estaban cargadas de olores extraños, ruidos inexplicables y la sensación de no estar solos. Andrea Perron, una de las hijas, relató que llegó a ver a su madre levitar y ser arrojada violentamente por una fuerza invisible. Aunque en la película se dramatiza con un exorcismo, en la vida real la familia vivió casi una década en esa casa antes de decidir mudarse.

2. “El Conjuro 2″ (2016) — El poltergeist de Enfield
En “El Conjuro 2″, los Warren viajaron a Londres para enfrentarse al célebre Poltergeist de Enfield. El caso tuvo amplia cobertura mediática y hasta la policía llegó a presenciar fenómenos extraños. Una de las hijas, Janet Hodgson, aseguraba estar poseída y hablaba con la voz de un hombre fallecido años atrás en esa misma vivienda. Aunque algunos investigadores sostienen que parte de los sucesos fueron fingidos, Lorraine Warren siempre lo consideró uno de los episodios más aterradores de su carrera.

3. “El conjuro: El diablo me obligó a hacerlo” (2021) — El juicio de Arne Cheyenne Johnson
La tercera película, “El Conjuro: El diablo me obligó a hacerlo”, se adentró en un terreno aún más oscuro: un juicio real en Estados Unidos. En 1981, Arne Cheyenne Johnson mató a su casero y aseguró que lo había hecho bajo posesión demoníaca. Fue la primera vez que una defensa legal utilizó este argumento en un tribunal. Aunque Johnson fue condenado por homicidio involuntario, los Warren sostuvieron que el caso probaba que las fuerzas demoníacas podían traspasar cualquier límite humano.

4. “El conjuro: Últimos ritos” (2025) — La familia Smurl
Más reciente, “El Conjuro: Últimos ritos” revive el caso Smurl, una familia de Pensilvania que denunció durante más de una década la presencia de entidades malignas en su hogar. Los Warren registraron sonidos, objetos en movimiento y hasta agresiones físicas contra los miembros de la familia. El tormento solo cesó cuando los Smurl abandonaron la casa, convirtiéndose en uno de los casos más extremos de los investigadores y en la base de esta última película.

EL ÉXITO DE LA FRANQUICIA SE EXPLICA PORQUE CADA RELATO PARTE DE UN CASO REAL
¿Hasta qué punto el cine exagera y qué tanto de lo que narran los Warren ocurrió realmente? Esta mezcla de historia documentada, testimonios escalofriantes y dramatización cinematográfica ha convertido a “El Conjuro” en una de las sagas de terror más taquilleras de la historia, con más de 2,300 millones de dólares recaudados en taquilla.
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