
El cometa 220P/McNaught está ofreciendo a los aficionados a la astronomía una oportunidad única. Este visitante helado del Sistema Solar protagonizó dos explosiones de actividad que hicieron que su brillo aumentara hasta unas 20.000 veces por encima de su nivel habitual, convirtiéndolo temporalmente en un objeto mucho más accesible para los observadores.
Según Space.com, 220P/McNaught completa una vuelta alrededor del Sol aproximadamente cada 5,5 años. El pasado 14 de junio alcanzó el perihelio, es decir, el punto de su órbita en el que se encuentra más cerca de nuestra estrella, un momento que suele incrementar la actividad de los cometas debido al calentamiento solar.
El calor provoca que los hielos volátiles de estos cuerpos pasen directamente al estado gaseoso y liberen polvo al espacio. Ese material puede reflejar la luz del Sol y hacer que el cometa aumente notablemente su brillo, aunque en el caso de McNaught el cambio fue especialmente llamativo debido a las dos explosiones registradas.
Ahora el cometa se está alejando del Sol y su brillo comienza a disminuir. Actualmente presenta una magnitud aproximada de +9,2, por lo que localizarlo con unos binoculares puede resultar complicado, especialmente si las condiciones de observación no son ideales; Sin embargo, con un telescopio pequeño y desde un lugar alejado de la contaminación lumínica todavía podría aparecer como una débil mancha difusa entre las estrellas.

¿Dónde buscarlo durante septiembre?
El medio citado indica que, durante las primeras noches de septiembre, una de las referencias para encontrar a 220P/McNaught es la constelación de Tauro.
Alrededor de la medianoche, los observadores pueden mirar hacia el este y localizar esta región del cielo, donde también destaca el cúmulo abierto de las Híades con su característica formación en forma de “V”.
El cometa se encuentra cerca de Ómicron Tauri, un sistema estelar binario de magnitud 3,59 que puede servir como punto de referencia para quienes intenten localizarlo. La búsqueda puede ser más sencilla utilizando un mapa estelar o una aplicación astronómica que permita identificar con precisión la posición del cometa.
Las noches cercanas a la Luna nueva del 10 y 11 de septiembre podrían ofrecer una de las mejores oportunidades para intentar observarlo. La ausencia de una Luna brillante reducirá la iluminación del cielo y facilitará la detección de un objeto tan tenue, especialmente desde zonas con poca contaminación lumínica.

El cometa 220P/McNaught ya pudo ser fotografiado desde la Tierra
La actividad de McNaught ya permitió obtener imágenes llamativas. El astrofotógrafo Osama Fathi fotografió el cometa desde Egipto el 15 de agosto y captó además el paso de un meteoro de las Perseidas cerca del objeto en una de sus fotografías.
“Pasé casi dos horas fotografiando el cometa y la verdadera sorpresa llegó cuando un meteoro cruzó muy cerca de él en una toma: un momento maravilloso e inesperado”, contó Fathi a Space.com. “Los cometas son emocionantes por su imprevisibilidad y espero que 220P continúe sorprendiendo a los observadores con cambios en su brillo y actividad durante las próximas semanas”.
El astrofotógrafo Dan Bartlett también siguió la evolución del cometa durante varias semanas y elaboró un detallado mosaico de su recorrido por la constelación de Cetus entre el 6 y el 26 de agosto.
Las imágenes muestran cómo su coma y su cola fueron cambiando después de la explosión de actividad registrada el 5 de agosto.
Aunque McNaught seguirá perdiendo brillo a medida que se aleje del Sol, los astrónomos no descartan que pueda producirse otra explosión de actividad.
Esa imprevisibilidad es precisamente uno de los atractivos de este tipo de objetos: un nuevo aumento de brillo podría volver a convertirlo en un objetivo interesante para los observadores del cielo durante las próximas semanas.











