
La Tierra comenzó la semana bajo el impacto de una potente tormenta solar que llamó la atención de científicos y agencias espaciales de todo el mundo. Según expertos, se trata de la tormenta de radiación solar más intensa registrada desde octubre de 2003, un dato que por sí solo da una idea de la magnitud del evento. Aunque el término puede sonar alarmante, lo cierto es que estos fenómenos forman parte del comportamiento natural del Sol. Aun así, cuando una tormenta solar apunta directamente a nuestro planeta, puede generar alteraciones visibles y tecnológicas: desde interrupciones en señales de radio y sistemas GPS hasta un aumento en la probabilidad de ver auroras boreales en zonas donde no son habituales. La buena noticia es que, de acuerdo con la NASA, las personas en la superficie están protegidas gracias al campo magnético y la atmósfera terrestre.
¿Qué causa una tormenta solar?
Pero ¿qué provoca exactamente una tormenta solar? La NASA explica que ocurre cuando el Sol expulsa repentinamente grandes cantidades de partículas, energía y campos magnéticos al espacio.
Estas eyecciones están relacionadas con el complejo comportamiento del campo magnético solar, que se enreda y se tensa a medida que el Sol rota, más rápido en el ecuador que en los polos, como si fuera un cabello desordenado tras una mala noche.
Cuando esa tensión es excesiva, los campos magnéticos se rompen y se reconectan en un proceso conocido como "reconexión magnética", liberando enormes cantidades de energía.

Cuando esa energía viaja en dirección a la Tierra y alcanza nuestro entorno espacial, puede alterar el campo magnético del planeta y dar lugar a lo que se conoce como una tormenta geomagnética.
De acuerdo con el Centro de Predicción del Clima Espacial (SWPC), los principales efectos de esta tormenta de radiación solar se concentran en operaciones espaciales, satélites, aviación, especialmente en rutas polares, y sistemas de navegación. Por ello, las autoridades recomendaron a los vuelos de gran altitud y a los operadores de satélites seguir de cerca la evolución del evento.
El martes, el SWPC emitió además una alerta geomagnética en la que advirtió sobre posibles impactos adicionales en satélites y sistemas GPS. Shawn Dahl, coordinador de servicios del SWPC, explicó que este episodio está vinculado a una fuerte llamarada solar acompañada de una eyección de masa coronal, una explosión de plasma y campos magnéticos que viajan por el espacio y, al llegar a la Tierra, intensifican los niveles geomagnéticos habituales.
Dónde ver la aurora boreal en Estados Unidos hoy
Más allá de los posibles efectos técnicos, este tipo de tormentas también trae un espectáculo natural muy esperado: las auroras. El pronóstico del SWPC indica que las auroras boreales podrían ser visibles en al menos 24 estados de Estados Unidos, desde Alaska hasta partes del noreste como Nueva York, Vermont y Maine. No obstante, los expertos señalan que las mayores probabilidades se concentran en las zonas más al norte del país.

Para quienes quieran intentar observarlas, la recomendación es clara: buscar lugares alejados de las luces de la ciudad, mirar al cielo tarde en la noche y, si es posible, usar la cámara del teléfono móvil, ya que en ocasiones las auroras se captan mejor en fotografías que a simple vista.
El pronóstico de visibilidad se actualiza constantemente en el sitio oficial del SWPC, por lo que conviene revisarlo antes de salir a mirar el cielo.
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