
Una de las situaciones más frustrantes de la vida ocurre cuando las personas que queremos nos decepcionan o no cumplen con las expectativas que tenemos sobre ellas. Esto puede resultar especialmente complicado cuando nosotros sí hemos estado presentes para esas personas y esperamos que hagan lo mismo cuando las necesitamos. La teoría “Let them” (Déjalos), desarrollada por Mel Robbins, parte precisamente de esa situación. La presentadora de podcasts, autora, conferencista motivacional y exabogada plantea que aceptar que otras personas son imperfectas puede ayudarnos a dejar de gastar energía intentando cambiarlas y concentrarnos en aquello que sí podemos controlar.
Robbins explica que las personas solo pueden relacionarse con los demás desde el nivel en el que se conocen a sí mismas.
“Las personas solo pueden encontrarse contigo con la misma profundidad con la que se han encontrado a sí mismas. La mayoría de las personas no han ido a terapia, no han examinado sus problemas y, francamente, no quieren hacerlo. Déjalos. Deja que tus padres sean menos de lo que merecías”, señaló la experta en un video subido a TikTok.
La clave está en aceptar lo que no puedes cambiar
Para Robbins, aceptar que algunas personas importantes en nuestra vida quizá nunca cambien de la manera que esperamos puede ser difícil, pero también puede convertirse en una forma de recuperar el control.
“Pero aquí está la parte importante. Ahora que conoces la teoría ‘Déjalos’, puedes elegir qué sucede de ahora en adelante, porque vas a concentrarte en lo que puedes controlar: lo que dices, lo que haces, lo que valoras y la energía que aportas a la relación”, explica.
En términos simples, la propuesta consiste en permitir que los demás sean quienes son y, a partir de esa realidad, decidir cómo queremos actuar. De esta manera, en lugar de cargar constantemente con el peso de expectativas que otras personas no cumplen, podemos enfocar nuestra atención en nuestras propias decisiones.

¿Qué tiene que ver con el locus de control?
La teoría de Robbins también puede entenderse a partir del concepto psicológico de locus de control, que se refiere al grado en que una persona considera que tiene control sobre su propia vida. Cuando nuestras acciones, pensamientos y emociones dependen de acontecimientos o personas que están fuera de nuestro control, hablamos de un locus de control externo.
La propuesta es trasladar la atención hacia un locus de control interno, es decir, hacia aquello que sí podemos manejar en nuestra propia vida. Según VeryWell Mind, las personas con un locus de control interno tienden a estar menos influenciadas por los demás, trabajan para conseguir lo que quieren y reportan sentirse más felices e independientes.
Robbins resume su planteamiento con una idea sencilla: “La única persona a la que puedes cambiar eres tú”.
“Cuando dices ‘Déjalos’, ves a tu familia exactamente como es, quizás por primera vez en tu vida. Son humanos. No tienes control sobre lo que ha sucedido. No tienes control sobre quiénes son. Solo puedes controlar lo que haces a partir de este momento. Aceptar la realidad de tu situación no significa que te estés rindiendo ante ella. En cambio, se trata de recuperar tu poder para dar forma a tu futuro”, agregó.

La necesidad de aceptar lo que no se puede cambiar
Comprender que existen realidades, circunstancias y personas que escapan por completo de nuestro control es un paso indispensable para el bienestar emocional.
Al respecto, la psicóloga Valeria Sabater señala que “sabio es quien termina aceptando que hay cosas, personas y acontecimientos que no se pueden cambiar”, destacando además que, lejos de tratarse de una derrota, asumir esta realidad reduce el sufrimiento y permite centrar la energía en aquello que sí depende de nosotros.












