
En su primera entrevista desde que dejó la Casa Blanca, Joe Biden rompió el silencio con declaraciones que resonaron desde Washington hasta Kyiv. En una conversación exclusiva con la BBC, el expresidente estadounidense acusó a Donald Trump de presionar a Ucrania para ceder territorio como forma de apaciguar a Rusia, en lo que calificó como un error histórico. “Cualquiera que piense que Putin se detendrá si se le entrega un pedazo de Ucrania es simplemente estúpido”, apuntó Biden con dureza.
El expresidente habló desde Delaware el mismo día en que se conmemoraba el 80 aniversario del Día de la Victoria, que conmemora el fin de la Segunda Guerra Mundial. Aprovechó el simbolismo del momento para advertir que las relaciones entre Estados Unidos y Europa están en peligro bajo la administración de Trump. “Eso podría cambiar la historia moderna del mundo”, afirmó, preocupado por el rumbo actual de la política exterior estadounidense.

LAS DURAS CRÍTICAS A LA ADMINISTRACIÓN TRUMP
Sobre la guerra en Ucrania, Biden defendió su historial, asegurando que bajo su mandato “se les dio todo lo necesario para garantizar su independencia”. Criticó duramente los recientes comentarios de figuras clave en la administración Trump, como el vicepresidente JD Vance y el secretario de Defensa Pete Hegseth, quienes han propuesto que Ucrania ceda territorio para alcanzar la paz. Para Biden, eso no es paz, sino “el apaciguamiento moderno”.
El exmandatario comparó la estrategia de Trump con la política fallida de Neville Chamberlain hacia Adolf Hitler en los años treinta. “¿Cómo puede alguien pensar que permitir que un dictador se quede con lo que tomó por la fuerza va a contentarlo?”, se preguntó, visiblemente indignado. También mostró preocupación por los países de la OTAN fronterizos con Rusia, temiendo que, si Ucrania cede, otros miembros de la alianza se sientan tentados a negociar con Putin por su cuenta.
En uno de los momentos más duros de la entrevista, Biden criticó los comentarios de Trump sobre convertir a Canadá en el Estado número 51, recuperar el Canal de Panamá y comprar Groenlandia. “¿Qué demonios está pasando aquí? ¿Qué presidente habla así? Nosotros no somos así”, exclamó, en un claro intento de contrastar su visión internacionalista con el aislacionismo trumpista. Recalcó que Estados Unidos debe representar libertad, democracia y oportunidad, no “confiscación”.

TAMBIÉN HABLÓ SOBRE LAS TENSIONES ENTRE TRUMP Y ZELENSKY
Biden calificó de “indigna” la manera en que se le exigió al presidente ucraniano más gratitud por el apoyo estadounidense, en una reunión pública que dejó en evidencia las grietas en la relación bilateral. “Así no se comporta un aliado”, afirmó con firmeza, dejando claro que, para él, el respeto mutuo es la base de cualquier coalición duradera.
A pesar de los ataques republicanos sobre el gasto en defensa europea, Biden insistió en que las alianzas fortalecen a Estados Unidos. “Nos ahorran dinero a largo plazo”, explicó, refiriéndose a los beneficios estratégicos de mantener una red de aliados confiables. Aunque Estados Unidos es el mayor donante individual de Ucrania, los países europeos en conjunto han invertido incluso más, según datos del Instituto Kiel.
Sobre los primeros 100 días de la nueva administración Trump, Biden fue claro pero diplomático. Mientras el actual presidente celebra lo que considera un comienzo triunfal, Biden se limitó a decir: “Que la historia lo juzgue. Yo no veo nada que haya sido triunfal”. Con esa frase cerró la entrevista, dejando entrever que el legado de los próximos años no solo se medirá en cifras, sino también en principios.
¡No te pierdas los temas de interés en Estados Unidos! Únete a nuestro canal de WhatsApp aquí.











