
Una inesperada decisión está obligando a miles de residentes de Chicago a replantear dónde recibirán atención médica en las próximas semanas. Un hospital con décadas de servicio en la ciudad dejará de aceptar pacientes de Medicare, dejando a una parte vulnerable de la población sin acceso a consultas, emergencias ni tratamientos cubiertos por el programa federal.
Aunque las autoridades aseguran que hay opciones para los afectados, el anuncio ha generado preocupación entre pacientes y familias que dependen a diario de los servicios de esta institución. ¿Qué sucederá con quienes aún están internados? ¿Y por qué se tomó esta drástica medida?
A partir del 9 de agosto, el histórico hospital Louis A. Weiss Memorial de Chicago, ubicado en el barrio de Uptown, dejará de aceptar pacientes cubiertos por Medicare, según anunció el Centro de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS), organismo federal dependiente del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos (HHS).
¿Por qué el Hospital Weiss ya no aceptará Medicare?
De acuerdo con un comunicado oficial, la decisión se tomó tras una investigación que reveló múltiples incumplimientos de estándares federales, especialmente en áreas críticas como enfermería, emergencias y condiciones físicas del hospital. Esto implica que, desde el 9 de agosto, Medicare dejará de cubrir cualquier atención médica que se brinde en este hospital, incluso en situaciones de urgencia.
Las autoridades aclararon que los pacientes ya hospitalizados antes de esa fecha podrán continuar con servicios cubiertos por un máximo de 30 días, permitiéndoles una transición progresiva hacia otros centros de salud.

¿Qué opciones tienen los pacientes?
La noticia ha generado incertidumbre entre los residentes, muchos de los cuales dependen exclusivamente de Medicare para recibir atención médica. Organizaciones comunitarias y clínicas cercanas están trabajando para reubicar a los pacientes y ofrecer alternativas viables, pero el proceso no es sencillo.
Por ahora, el hospital puede solicitar una reconsideración ante el CMS. Mientras tanto, el Departamento de Salud Pública de Illinois (IDPH) ha prometido colaborar para garantizar la seguridad de los pacientes y la continuidad del servicio médico en la ciudad.
Una crisis que se venía anunciando
El caso del aire acondicionado fue solo uno de varios eventos que despertaron señales de alarma. Según el Chicago Sun Times, la falta de mantenimiento, la escasez de personal y el deterioro de las instalaciones han sido problemas persistentes. Las fallas obligaron a dar de alta prematuramente o trasladar a docenas de pacientes, lo que activó una investigación federal que hoy llega a un punto crítico.












