Los precios récord de la carne de res reconfiguran la economía del consumo estadounidense y tensionan el mercado alimentario (Foto: Freepik)
Los precios récord de la carne de res reconfiguran la economía del consumo estadounidense y tensionan el mercado alimentario (Foto: Freepik)
/ Piero Hatto

El precio de la carne de res en Estados Unidos ha pasado de ser una preocupación económica a transformarse en un símbolo de la crisis del consumo cotidiano. Desde Miami hasta Los Ángeles, familias enteras sienten el golpe cada vez que llenan su carrito: los filetes, asados y hamburguesas alcanzan precios de lujo. Descubre qué es lo que está sucediendo.

La raíz del problema es tan profunda como la sequía que ha azotado el corazón ganadero de la nación. Texas, Oklahoma y Kansas están devastados: los pastizales se secaron, los rebaños se redujeron y el inventario de vacas se hundió a su nivel más bajo desde 1951. A eso se suman los costos récord de alimento, combustible y maquinaria. Mientras tanto, la administración Trump lanzó políticas de alivio y nuevas importaciones que provocaron protestas entre los ganaderos. El resultado es un choque frontal entre productores, procesadoras y el propio Gobierno por un producto que ahora vale más que nunca: la carne estadounidense.

¿POR QUÉ ESTÁ SUBIENDO TANTO EL PRECIO DE LA CARNE DE RES EN ESTADOS UNIDOS EN 2025?

El principal motivo del aumento está vinculado a la drástica caída en la disponibilidad de ganado por una sequía severa que golpeó Texas y estados clave para la ganadería. El inventario nacional de vacas está en su mínimo en 70 años, lo que ha reducido la oferta y encarecido todos los cortes.​

¿QUÉ FACTORES ESTÁN DISPARANDO LOS COSTOS PARA LOS GANADEROS Y AFECTANDO AL CONSUMIDOR?

El aumento de precios no se debe solo a la sequía: el campo estadounidense enfrenta una tormenta perfecta.

  • La sequía severa en el oeste y sur de Estados Unidos ha reducido el tamaño del hato bovino al nivel más bajo en 70 años, provocando una caída drástica en la oferta de carne.​
  • El costo de los insumos básicos para los ganaderos —alimento, combustible y mano de obra— ha aumentado a niveles récord, consumiendo los márgenes de beneficio antes de que el producto llegue al mercado.​​“El problema no es solo criar, es sobrevivir al costo de hacerlo”, afirma Mike Martz, de Larson Farms, en Illinois.
  • Estados Unidos enfrenta restricciones y crisis en las importaciones ganaderas: los envíos desde México fueron suspendidos por brotes de enfermedades como el gusano barrenador del Nuevo Mundo, limitando aún más la oferta.​​
  • Altos aranceles, especialmente el 76% a la carne proveniente de Brasil, encarecen la carne extranjera y dejan menor oferta en los supermercados.​​
  • Ante el encarecimiento de la carne de res, los consumidores pagan más por cortes populares —el asado dominical ya cuesta más que salir a pescar en familia— y algunos optan por sustitutos como el cerdo y el pollo.​​El aumento de precios no se debe solo a la sequía: el campo estadounidense enfrenta una tormenta perfecta. Los costos de alimentación, combustible y mano de obra golpean sin tregua a los productores. “El problema no es solo criar, es sobrevivir al costo de hacerlo”, afirma Mike Martz, de Larson Farms, en Illinois. Cada saco de alimento y cada galón de diésel ahora valen más, y el margen de beneficio se evapora antes de llegar al mercado.

¿CÓMO IMPACTAN LA SEQUÍA Y LA ESCASEZ DE GANADO EN EL PRECIO DE LOS CORTES MÁS POPULARES?

La sequía que arrasó el suroeste estadounidense redujo el inventario bovino a su punto más bajo desde 1951. Los estados ganaderos, de Texas a Kansas, pasaron de ser potencias productoras a terrenos polvorientos sin forraje. “Perdimos miles de vacas porque no había nada para alimentarlas. Cuando el pasto muere, el precio sube, así de simple”, lamenta Christian Lovell, productor en Illinois.

Esta escasez repercute directamente en el consumidor: la libra de carne molida ronda los US$6,33, cuando hace apenas un año costaba US$5,58. Los filetes premium superan el 16% de incremento anual, y ni siquiera la carne molida escapa a los aumentos de dos dígitos. Los expertos coinciden en que reponer los rebaños llevará años. “Podríamos recuperarnos, pero no sin agua, ni sin políticas que comprendan el valor de cada res”, advierte Brenda Boetel, economista agrícola de la Universidad de Wisconsin-River Falls.

Los consumidores pagan hasta un 16% más por cortes premium mientras el Gobierno busca frenar la escalada de precios con medidas de emergencia  (Foto de STRINGER / AFP)
Los consumidores pagan hasta un 16% más por cortes premium mientras el Gobierno busca frenar la escalada de precios con medidas de emergencia (Foto de STRINGER / AFP)
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¿QUÉ MEDIDAS PROPONE EL GOBIERNO PARA FRENAR EL ALZA Y POR QUÉ GENERAN POLÉMICA?

El presidente Donald Trump busca revertir el alza con un “gran paquete agropecuario” que incluye subsidios, apertura de tierras de pastoreo y nuevos tratados de importación. Pero su anuncio más controversial —importar carne desde Argentina para abaratar precios— ha encendido la furia de los ganaderos. “Nos prometió defender el mercado americano, no inundarlo con carne extranjera”, declaró Colin Woodall, director ejecutivo de la National Cattlemen’s Beef Association.

El propio Congreso reaccionó con alarma. Ocho representantes republicanos firmaron una carta pidiendo revisar los planes de importación. Aseguran que lejos de calmar el mercado, la propuesta podría “crear caos” justo en las fechas de mayor demanda. Trump, por su parte, replicó que los consumidores son su prioridad: “Necesitamos bajar los precios. El pueblo americano merece su bistec sin hipotecar su casa” en una publico.

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SOBRE EL AUTOR

Periodista con más de 20 años de experiencia, desempeñándose en diferentes áreas en medios impresos y digital. En la actualidad, se desempeña como redactora del Núcleo de Audiencias del Grupo El Comercio.

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