Libia: Estado Islámico pierde bastión tras bombardeo de EE.UU.
Libia: Estado Islámico pierde bastión tras bombardeo de EE.UU.

Las fuerzas progubernamentales de Libia se apoderaron de un barrio importante del centro de la ciudad de Sirte, estrechando así aún más el cerco a los yihadistas del grupo (EI), bombardeados la víspera por la aviación de, informaron el martes las autoridades.

El lunes, los aviones militares estadounidenses lanzaron los primeros ataques contra posiciones del EI en Sirte, a la demanda del gobierno de unión nacional (GNA) que tiene problemas para apoderarse de este bastión yihadista, situado a 450 km al este de la capital, Trípoli.

Estados Unidos, que bombardean al EI en Iraq y en Siria desde 2014, reiteró en múltiples ocasiones su voluntad de "destruir" a este grupo extremista. 

Durante estos últimos meses, Estados Unidos ya había bombardeado posiciones del Estado Islámico en otras zonas de Libia. En noviembre de 2015 en Derna (este), un yihadista, presentado como "el mayor responsable del EI en Libia" murió en estos ataques. Y en febrero de 2016 unas 50 personas murieron en un edificio con yihadistas en bombardeos en Sabrata (noroeste).

"Nuestras fuerzas [leales al GNA] tomaron el control total del barrio Al Dollar en el centro de Sirte tras el asalto lanzado el domingo", informaron el martes las tropas pro-GNA en su página Facebook, añadiendo que cinco de sus combatientes murieron en los combates.

"La nueva línea del frente se sitúa actualmente en el sector entre el barrio de Al Dollar y el centro de conferencias de Uagadugú", cuartel general de los yihadistas en Sirte, precisaron.

--- 'Implicaciones a nivel político' ---

Estos avances de las fuerzas pro-GNA ocurren pocas horas después de que el jefe del GNA, Fayez al Sarraj, y el Pentágono confirmaran los bombardeos estadounidenses en Sirte.

Las fuerzas pro-GNA "necesitan apoyo aéreo porque aunque disponen de una fuerza aérea, no es comparable con el apoyo que puede proporcionar Estados Unidos. Esto tendrá lógicamente implicaciones a nivel político porque mostrar que hay un apoyo externo cuenta en Libia", señala Mattia Toaldo, del grupo de reflexión European Council on Foreign Relations.

Dos gobiernos se disputan el poder en Libia, el GNA, con base en Trípoli y reconocido por la comunidad internacional, y un gabinete paralelo, instalado en el este del país.

El 9 de junio las tropas progubernamentales lograron entrar en Sirte y desde entonces tienen sitiados a los combatientes del Estado Islámico.

En casi tres meses, más de 300 miembros de las fuerzas libias murieron y otros 1.500 resultaron heridos, según fuentes médicas en Misrata (200 km al este de Trípoli), sede del mando militar de la operación para reconquistar Sirte.

El lunes Sarraj prometió desde esta sede "poner todos los medios a disposición" de las fuerzas que luchan contra el EI en Sirte.

--- 'Extensión de la campaña anti-EI' ---

Estados Unidos informó que los bombardeos contra el Estado Islámico en Sirte continuarían pero Sarraj insistió en que estarían acotados "a un marco limitado de tiempo" y que no irían "más allá de Sirte y de sus alrededores".

"La gran pregunta es saber si Estados Unidos piensa continuar con los bombardeos. Un ataque aéreo aislado es una cosa, un esfuerzo sostenido -lo que significa una extensión de la campaña anti-EI de Siria e Irak hacia el norte de África- es otra cosa", según Toaldo.

Sarraj admitió que pidió ayuda a Estados Unidos pero recalcó que "no habrá ninguna presencia extranjera en suelo libio".

La Casa Blanca confirmó que este apoyo "se limitará a los bombardeos y al intercambio de informaciones".

Según un responsable de centro de mando de operaciones en Sirte, los ataques aéreos estadounidenses forma parte de un "acuerdo escrito" entre Estados Unidos y el GNA que insistió en la necesidad de estar "informados con anterioridad sobre los ataques y los datos GPS de los objetivos" para poder proteger a sus tropas.

Fuente: AFP

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