La derecha en el poder, no en el discurso

“El principal desafío de este nuevo ciclo político no es ganar elecciones, sino gobernar con resultados”.

Conforme a los criterios de

Saber más

Hace apenas unos años, un escenario como el actual habría parecido improbable. Con Javier Milei en Argentina, José Antonio Kast en Chile, Keiko Fujimori en el Perú y Abelardo de la Espriella en Colombia, la derecha y la centroderecha han alcanzado una posición de predominio político inédita en América del Sur en lo que va del siglo XXI. Más allá de las legítimas satisfacciones partidarias que ello pueda suscitar, esta coyuntura representa una oportunidad excepcional para demostrar, desde el ejercicio del poder, que las ideas que inspiran a estos liderazgos son capaces de traducirse en prosperidad y estabilidad duraderas.

Este cambio político no constituye un fenómeno aislado ni puede explicarse únicamente por la alternancia propia de los regímenes democráticos. En el fondo, responde al desgaste de las distintas expresiones del llamado «socialismo del siglo XXI» y de los proyectos populistas que dominaron buena parte de la región durante las últimas décadas. La promesa de un Estado omnipresente, capaz de atender toda necesidad social, terminó chocando con economías debilitadas, inflación persistente, inseguridad creciente y burocracias cada vez más costosas. No es ideología, sino evidencia acumulada.

Pese a las diferencias nacionales, los nuevos liderazgos comparten ciertas premisas fundamentales: la disciplina fiscal, la promoción de la inversión privada y la necesidad de restablecer el principio de autoridad dentro del marco del Estado de Derecho. En Argentina, Javier Milei ha asumido la tarea de corregir desequilibrios acumulados durante décadas mediante una política de ajuste y estabilización monetaria. En Chile, José Antonio Kast representa la aspiración de recuperar la estabilidad institucional y la confianza de los agentes económicos después de años marcados por una profunda polarización política. En el Perú, un eventual gobierno de Keiko Fujimori tendría entre sus principales desafíos la reactivación de grandes proyectos de inversión y la superación de la prolongada incertidumbre política que ha limitado el crecimiento económico. En Colombia, Abelardo de la Espriella se presenta como una alternativa que privilegia la seguridad, la libertad económica y la defensa de la propiedad privada frente al rumbo seguido por la administración de Gustavo Petro.

Sin embargo, el principal desafío de este nuevo ciclo político no es ganar elecciones, sino gobernar con resultados. La obtención del poder es solo el inicio; su legitimidad real se juega en la capacidad de traducirlo en decisiones efectivas y reformas sostenidas. En rigor, los problemas estructurales de la región no se resuelven con discursos ni con fórmulas abstractas, sino con gestión concreta y decisiones difíciles. Si estos gobiernos aspiran a consolidar mayorías duraderas, deberán demostrar que el crecimiento económico se traduce en empleo formal, ampliación de oportunidades y una mejora tangible en la vida cotidiana de las personas. Todo lo demás es secundario.

Existe, además, una dimensión regional que no debería ser desaprovechada. Durante años, los proyectos de integración latinoamericana estuvieron condicionados por afinidades ideológicas y organismos que produjeron más declaraciones que resultados concretos. Una cooperación basada en el libre comercio, la integración energética, la armonización regulatoria y la coordinación en materia de seguridad podría ofrecer beneficios mucho más tangibles. En el fondo, la expansión del crimen organizado ha adquirido una dimensión transnacional que exige respuestas igualmente coordinadas. Al mismo tiempo, la abundancia de recursos naturales y las capacidades productivas de Sudamérica le permiten aspirar a desempeñar un papel más relevante dentro de la economía mundial.

Con todo, el tiempo constituye un factor decisivo. Las sociedades contemporáneas muestran una tolerancia cada vez menor frente a la ausencia de resultados y someten a sus gobernantes a un escrutinio permanente. Si esta nueva generación de líderes fracasa en controlar la inflación, reducir la inseguridad y restablecer un crecimiento sostenido, el péndulo político probablemente volverá a desplazarse, quizá hacia alternativas todavía más radicales. La experiencia latinoamericana demuestra que ningún predominio político es irreversible y que las frustraciones colectivas suelen incubar nuevas formas de populismo.

La región se encuentra, en definitiva, ante una oportunidad poco frecuente. Los errores del pasado explican buena parte del cambio político actual; los resultados que obtengan estos gobiernos determinarán si se trata apenas de una alternancia más o del inicio de un nuevo ciclo histórico. En el fondo, lo que está en juego no es un giro ideológico, sino la capacidad de los sistemas políticos para producir estabilidad y desarrollo sostenido.

Por el contrario, si Milei, Kast, Fujimori y de la Espriella logran consolidar un período prolongado de estabilidad macroeconómica, fortalecimiento institucional y expansión de la iniciativa privada, habrán conseguido algo más trascendente que una sucesión de victorias electorales. Habrán contribuido a modificar una constante histórica que durante décadas ha impedido a América Latina alcanzar niveles sostenidos de desarrollo. Y habrán puesto de manifiesto que la prosperidad no constituye una concesión del poder político ni el producto de un liderazgo personal, sino la consecuencia previsible de instituciones sólidas, reglas estables y una sociedad en la que los individuos puedan trabajar, emprender y desarrollar libremente sus proyectos de vida.

Seguir temas

Lo más visto

  1. Futuro de proyecto de amnistía para Pedro Castillo en manos del Buen Gobierno y divide a Obras: los escenarios de los votos
  2. Qeshm, la isla estratégica de Irán que EE.UU. atacó en una operación que mantuvo oculta
  3. Rikki Tidball, directora general de Eventos del 50 Best: “Llevar nuestros premios a Lima nos permite celebrar la contribución del Perú a la gastronomía”
  4. Juan Luis Martínez asciende al puesto 13 en los 50 Best: “Yo no tenía claro qué íbamos a cocinar”

NOTICIAS SUGERIDAS

Contenido GEC

Ecología

Mantarrayas cruzan fronteras en Centroamérica: científicos proponen protección transnacional de sus rutas en el océano | ESTUDIO

Mongabay Latam

Oriente Medio

Qeshm, la isla estratégica de Irán que EE.UU. atacó en una operación que mantuvo oculta

Roger Zuzunaga Ruiz

EEUU

“Trump puede pasar de ser un activo a convertirse en un lastre para el Partido Republicano”

Roger Zuzunaga Ruiz

Música

Grupo 5, de Monsefú a los Premios Heat 2026: “Seguimos tocando puertas”

Sonia del Águila

NOTICIAS SUGERIDAS

Contenido GEC

Columnistas

El peligro (tras los 100 días)

Martin Hidalgo

Columnistas

Legitimidad y autoridad docente

Javier Díaz-Albertini

Columnistas

La Constitución Económica

Natale Amprimo Plá

Columnistas

Desigualdad urbana y esperanza de vida

Aldo Facho Dede

NOTICIAS SUGERIDAS

Contenido GEC

Columnistas

El hartazgo de América Latina

María Isabel León

Columnistas

La ola naranja latinoamericana: voto de castigo y giro a la derecha

Daniel Zobatto

Columnistas

¿Giro a la derecha?

Martín Tanaka

Columnistas

La hora de la verdad para la derecha latinoamericana

Andrés Oppenheimer