Leslie Stewart en los ojos de su hija Ariana Rifai: “Yo soy más conservadora y mi mamá es un libro abierto”
La actriz peruana Leslie Stewart se reinventa junto a su hija Ariana Rifai e incursionan en el podcast “Ay mamá” en el canal de YouTube Alta TV. Son dos maneras de ver el mundo, vivirlo y comentarlo cada una desde sus experiencias generacionales. También tendrán invitados como psicólogos, emprendedores y artistas.
La reconocida actriz Leslie Stewart (53) junto a su hija Ariana Rifai (25) se reúnen en una serie de conversaciones cada semana en el podcast “Ay mamá” (IG: @aymamapodcast). En el set de grabación de “Ay mamá”. Desde este mes, los episodios saldrán dos veces por semana.
Ariana Rifai dice que es de la generación de cristal.Leslie Stewart piensa que eso es una tontería. Leslie, la chica mala de las telenovelas peruanas y una de nuestras actrices más legendarias, se reinventa en el podcast “Ay mamá” junto a su hija Ariana de 25 años. Como en su vida diaria, aquí hablan con total libertad. Pueden tender diferencias generacionales, pero su relación mamá e hija es de las más auténticas y sinceras.
Leslie mira hacia el pasado, y por supuesto hay cosas que cambiaría. “He sido cariñosa, pero me hubiera gustado serlo más. Hay cosas que mejoraría, palabras que no usaría. Ahorita, si tuviera un hijo, lo criaría diferente”, le comenta a Somos. Aunque manteniendo principios indiscutibles.
Leslie: Son los mismos de antes, como el respeto a las personas mayores. Se puede discutir alturadamente, pero a las personas mayores se las respeta. Siempre se debe saludar, con beso, puño, como quieras. No hacerles daño a los demás bajo ningún punto de vista. Y el respeto a los animales. En casa siempre ha habido animales y se les respeta como tal. Tampoco es que sean como hijos, yo a mis gatos no los visto.
-¿Cómo es tener a Leslie Stewart como mamá?
Ariana: Muy aparte de su carrera como actriz, la conozco como otra persona dentro de mi casa. Me dice qué hacer, qué no hacer, es mi consejera, mi amiga, es totalmente distinta a lo que ustedes pueden ver. Sí, es eufórica, es adrenalínica, escucha música todo el día, grita, actúa dentro de la casa, pero también es humana. Es una persona normal, común y corriente. Un poquito loca a veces. Pero muchas personas piensan que porque mi mamá es actriz tiene la vida soñada, y no es así. Siempre hemos apoyado la carrera de mi mamá como familia, alentándola a que siga o se reinvente.
Ariana y sus hermanos Nadim y Malek han crecido con la imagen de una mamá artista y querida en nuestro país.
-En este país, la actuación no es una carrera sencilla.
L: Por supuesto que hemos pasado altibajos, momentos donde hay trabajo o no lo hay. Pero hemos sobrevivido, nadie se ha muerto, ni mis hijos ni mis tres gatos.
-¿Ha sido complicado ser hija de una mamá famosa?
A: Creo que tuvimos un poco de suerte de irnos a vivir afuera [EE.UU.] y por lo menos unos siete años de mi vida no experimenté tanto el contacto con el público. Cuando regresábamos a Lima, el aeropuerto era una cosa de locos. Tengo una imagen clarísima: estaba sentada en el carrito de las maletas con mis hermanos, eran las 12 de la noche, cansados, y mi mamá firmando autógrafos, tomándose fotos, en su gloria.
-Y sigue siendo conocida, saliendo en la tele, hasta en ‘ampays’. ¿Cuál es tu perspectiva ahora de adulta?
A: Ahora hablo directamente con ella dentro de cuatro paredes y le digo que no puede estar saliendo en ‘ampays’.
L: Sí puedo porque soy joven y todavía la cago...
A: Pero no me afecta. Mi mamá no es una persona que se va a exponer a que pasen cosas feas.
Ariana Rifai se dedica a trabajar en una agencia de marketing. Además hace creación de contenido, modelaje y tiene sus propios negocios.
-Ahora que Ariana está ingresando de alguna manera a una exposición mediática, ¿cómo lo tomas?
L: Admiro muchísimo el temple de Ariana en las cosas que hace. Está trabajando en varias cosas en este momento. Supongo que está explorando, aprovechando su juventud y creatividad, pero lo que siempre tuvo claro es que no quería nada con la tele ni ninguna exposición.
A: Desde mi punto de vista no me voy a dedicar solamente a esto, aparte tengo negocios propios y trabajo en una agencia de marketing. Tengo una vida corporativa donde me dan flexibilidad para grabar y tener este proyecto con mi mamá. No soy actriz, tampoco me cierro a ninguna oportunidad, pero no pienso dedicarme a esto como mi mamá lo ha hecho toda su vida ni dejar mis otros proyectos a un lado.
-¿Cómo se da la idea de un podcast juntas?
L: Me sorprendió mucho porque realmente no le gusta la exposición, pero creo que quería explorarlo. Es una manera de exigirse y dejar sus miedos. También se encarga de la producción, de repente ese lado le gusta más. Yo soy parte, pero las decisiones las toma Ariana.
Una veinteañera Leslie Stewart junto a su segunda hija Ariana Rifai. El mar es uno de sus destinos favoritos como familia.
A: Estuve pensando por un par de años en tener un podcast con mis amigas sobre cómo divertirnos, reírnos, hablar de temas prohibidos. No encontré a la persona para hacerlo hasta que dije “¿por qué no lo hago con mi mamá?”. Tenemos puntos de vista súper distintos, somos diferentes en muchos aspectos. ¡Es una bomba atómica! Ahora estamos juntas en la casa, en el podcast, en el carro, en el camino, ya es demasiado (risas). De chiquita tenía mamitis, ahora soy súper independiente.
L: Es ‘mostro’ ir juntas a eventos, restaurantes, entrevistas, pero hay que buscar el equilibrio porque cada una necesita su espacio.
-En “Ay mamá” se muestran auténticas y, entre las conversaciones, se ven las distancias generacionales que lo hacen divertido.
A: La diferencia de edad no es mucha, pero las situaciones son totalmente distintas. Cuando mi mamá creció no había internet, no había celulares, no había salidas a la calle por el terrorismo. Es totalmente diferente a lo que nosotros vivimos ahora.
L: Son distintas vivencias por contar y de vez en cuando queremos traer expertos en temas interesantes que podamos abordar: psicólogos, especialistas, emprendedores, actores y actrices que cuenten su trayectoria, y, claro, cómo llevar la maternidad.
Leslie Stewart tiene toda una vida en la industria de las pantallas. Bajo esa experiencia, aconseja a su hija que las críticas “le resbalen”.
-¿Siempre has tenido esa libertad de hablar con tu mamá de temas que podrían ser tabú entre padres e hijos?
A: Yo soy más conservadora, no me gusta revelar todo. Mi mamá, en cambio, es un libro abierto. Siempre hemos tenido una comunicación constante sin tabúes. Una vez llegó a la casa regalando condones.
L: Así no fue. Obviamente, ya eran adultos, les dejé un neceser con condones y hablé del porqué se deben usar, no solamente para prevenir embarazos, sino por higiene. Igual hablamos de drogas y de muchas cosas.
A: Al final, cuando llego a casa después de un fin de semana de estar en la playa, por ejemplo, voy a su cuarto y le cuento todo. Le pregunto qué debería hacer en ciertas situaciones, le hablo como amiga, pero a veces cambia el rol y se porta como mamá.
L: Cuando le digo qué hacer me dice “¡Ay, mamá! No sabes nada”, y se va. Y ese es otro problema porque si bien una mamá quiere ser amiga, nunca deja de ser mamá. //