La celebración
Jueves, 6:30 p.m. Lima empieza a sumergirse en el caótico tráfico de la hora punta. En el teatro La Plaza ISIL, se vive un movimiento especial: los actores van llegando, los asistentes de producción acomodan la escenografía, la directora se encarga de los últimos detalles. Mientras las actrices se maquillan y peinan, los actores pasean por el escenario ensimismados, calentando sus voces y cuerpo. En hora y media encarnarán a sus personajes, se sentarán en una mesa y La Celebración empezará.
Pero esta celebración no es como cualquier otra. Esta celebración no tiene ambiente de fiesta. Esta celebración esconde una verdad que, gracias al coraje de uno de los sus personajes, sale a la luz.
“La idea es que esta obra pueda ser un estímulo para las personas que tienen guardadas cosas que quieren sacar, que sienten que es importante sacar, porque esa liberación es a lo que me refería cuando dije que esta obra busca la luz. Al final vamos a sentir eso: que nos hemos liberado todos, no solo Christian”, explica la directora Chela De Ferrari.
Christian Hansen (Paul Vega) es el personaje responsable de acabar con ese secreto del que tanto se habla, una revelación que pone en evidencia a su padre. “No estamos acostumbrados a decirlo o a denunciarlo abiertamente. Pasa mucho que se calla por miedo al escándalo, por miedo a lo que dirá la gente y callar ese tipo de cosas es algo muy limeño”, reconoce Paul.
“Eso es lo difícil del papel: dejar mis valores personales para encarnar a un personaje que no los tiene o que encarna los valores contrarios. Es un doble desafío porque se tienen que vencer resistencias personales y entrar en un personaje que tiene conflicto con lo que uno piensa, con lo que uno cree. Hay que hacerlo, ese es el trabajo del actor”, revela Hernán Romero, quien tiene la difícil misión de encarnar a Ricardo Hansen, el padre. Esas resistencias personales hacen que Romero termine agotado emocionalmente después de cada función.
Chela De Ferrari cuenta que para preparar el montaje de la obra, tanto ella como los actores recibieron testimonios de personas que han pasado por lo mismo que el personaje central de la obra. “Eso también ha sido una experiencia fuerte”.
En la historia se aborda un problema que no se escapa de ninguna sociedad y presenta una forma heroica de afrontarlo. Pilar Brescia (Elsa Hansen) ve las diferencias de comunicación entre generaciones reflejadas en ello. “Los chicos ahora dicen más lo que piensan y lo que sienten. Antes se enseñaba que tú no puedes decir lo que estás pensando y sintiendo, tienes que guardar las formas y eso se ha ido perdiendo a través del tiempo porque la gente joven ha dicho ¡basta!. Yo quiero decir lo que siento y lo que pienso“.
La época en la que la obra se estrena en Lima también tiene relación con la problemática, como bien lo explica Paul Vega: “Venimos de una época en la que se callaron muchas cosas. Mucha gente sabía qué cosas pasaban, pero no mucha gente se atrevía a decirlas. Eso tiene que ver con cómo somos los peruanos”.
Además, el contexto en el que la directora adaptó la obra enmarca una metáfora que se utiliza como fondo. “Este jueves que se reúnen para celebrar el cumpleaños del padre es además jueves santo, lo que crea una metáfora de una última cena. Luego viene el viernes santo, pero finalmente llega la resurrección. Vamos a ver al día siguiente, en la mesa del desayuno, que quizás para esta familia se puede contar una nueva historia”, nos explica Chela.
Hasta el 11 de diciembre
Funciones: De jueves a martes a las 8 p.m. y los domingos a las 7 p.m.
Teatro La Plaza ISIL, Larcomar
Entrada general S/. 45, estudiantes S/. 25.
Lunes y martes populares: general S/. 35, estudiantes S/.20
Elenco: Hernán Romero, Pilar Brescia, Paul Vega, Jimena Lindo, Rodrigo Sánchez Patiño, Magdyel Ugaz, Carlos Tuccio, Alfonso Santistevan, Ricardo Velásquez, Lizet Chávez, Gonzalo Molina, Emilram Cossío, Erick García, Micaela Gálvez, Alessandra Fuller

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