La magia del ají amarillo

Después de leer las historias de éxito de los compatriotas en el exterior, es agradable saber que hay muchos peruanos (estudiantes, trabajadores, empresarios, etc.) que hacen lo posible por dejar el nombre del país en alto.
En mi caso, soy un estudiante de Historia en Canadá, y me gustaría contar sobre la magia del ají amarillo. Desde que llegué a este país, a pesar de haber subido ocho kilos, siempre reniego con la comida: es blanda y no tiene expresión alguna, especialmente la del comedor de la residencia universitaria. Sin embargo, debo reconocer que el personal de la cafetería es una maravilla y hace que todos se sientan como en familia, además de que siempre es divertido comer con los amigos. Pero ojo, gastronómicamente no todo es malo, la miel de maple es deliciosa y Toronto tiene una gran diversidad de restaurantes con comida de diferentes partes de mundo.
Bueno, volviendo al ají. Por lo general siempre cocino en ocasiones especiales como por ejemplo mi cumpleaños. Por supuesto, el menú es 100% criollo: carapulcra, cau cau, ají de pollo, arroz con pollo, causa y olluquito. Y es ahí donde se da la magia. Al probar parte del menú, mis amigos simplemente entran en trance. Los ojos se les iluminan y sonríen de manera vivaz, reflejando la alegría que sienten en el alma al probar tan delicioso condimento. El ají amarillo simplemente hizo su trabajo.
Y no solo uso el ají para la comida criolla. Ahora que estoy de vacaciones y vivo fuera del campus tengo que cocinar a diario, y no importa lo que prepare, siempre el ají amarillo le da a la comida ese sabor especial que a todo peruano le gusta. Por ejemplo, al sheppard pie, típico pastel de carne anglosajón, le da tanto sabor que no hay necesidad de salsa o gravy.
Aparte de hablar del maravilloso ají amarillo, con estas líneas quiero recalcar lo valioso que es que cada peruano hago todo lo que esté a su alcance para promover la grandiosidad de la tierra que nos vio nacer. Es verdad, hay peruanos por el mundo que se dedican a labores poco dignas, algunos por gusto y otros por necesidad, pero la mayoría, sea estudiante o trabajador, hace lo posible por reflejar cada día el orgullo de ser peruano en sus acciones.
No nos queda mas que seguir adelante. Por el momento, el ají amarillo puede ayudar a alegrarnos la vida, y no solo la nuestra, también la de todo el mundo.
PPC.

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