Querido hijo…

El día de la madre se acerca y es ocasión en que todos los hijos celebramos a nuestras madres. Sin embargo, este día quiero celebrarte a ti. Hijo querido, soy madre gracias a ti.
Si pudiera haber elegido no te hubiera traído a este mundo. Si hubiera sabido que en realidad este mundo está lleno de cosas que te van hacer sufrir, no me hubiera arriesgado a traerte aquí sin antes cerciorarme de que este lugar puede garantizar tu plena felicidad.
Hijo, si pudiera evitarte el dolor de crecer en este mundo lo haría sin pensar y con muchísimo gusto. Fui muy feliz cuando supe que venías. Reconozco mi egoísmo ahora. Me duele haberte traído sin saber a dónde venías. ¿Por qué no lo supe antes?Mi vida es hermosa porque tú llegaste. Tengo momentos tan llenos de dicha solo por el hecho de verte desde que viniste: tan pequeñito, tan inocente, tan frágil, tan hermoso. Por ti alargaría tanto como pudiera los días, solo para darte la satisfacción de vivir feliz por tiempos más prolongados y mantenerte en ese mismo estado de inocencia y dejarte disfrutar muchos más años de juegos que te hagan reír y reír, y a mí, reír contigo hasta que te quedes dormido y luego despiertes solo para seguir riendo y jugando sin que nada importe más.
Hijo, no te hubiera traído a este mundo si hubiera sabido que todo aquí es muy difícil. Desde que naciste, el mundo te recibió con un golpe y te obligó a llorar para cersiorarse de que estas listo para empezar tu largo caminar. Si hubiera entendido mientras yo misma crecía o por lo menos si alguien me hubiera advertido de este pesar que se arrastra en el proceso de crecer, no te hubiera traído. Me hubiera ahorrado esa felicidad y magnífica dicha solo para no causarte a ti ninguna pena y no verte sufrir siquiera un segundo.
Hijo, cada lágrima tuya es un cuchillo filudo que corta mi corazón y lo deja sangrar un poquito, suficiente para que duela, pero no tanto para que no muera de pena. Hijo, cada momento triste que tienes es como si el mundo se partiera en minúsculas y microscópicas partículas. Entonces nada tiene sentido, y pienso: ¡Sería mejor si el mundo entero desaparece solo para crear uno nuevo y perfecto para ti!
Hijo mío, si pudiera ahorrarte la pena de crecer en este mundo… Si para ti es consuelo -como lo fue para mí- saber que tienes a tu madre que esta aquí para dar la vida si es necesario, para llorar por ti y así evitarte el llanto; para hacer todo lo que pudiera para garantizar que tu vida en este mundo tenga abundancia y solo jubilo y gozos. Si pudiera…
Ruego a la sabiduría, inteligente, divina y poderosa fuerza que creó este universo, para que con un rayito de su poder me ayude a guiarte por los caminos bellos, que con esperanza y anhelo deseo para ti. Entonces, solo lo mejor de este mundo te esperaría. Esa inteligencia que te llevará por donde sé es más feliz, por esos caminos donde se vive una vida de amor, paz, armonía, mucha tranquilidad y sobre todo, donde se entiende de generosidad, compasión, tolerancia, respeto por el prójimo y se cultiva la belleza del espíritu que crece en sabiduría, conocimiento para garantizar que ¡¡¡siempre seas feliz!!!
Siento mucho si a veces mi amor de madre no es suficiente para protegerte del mundo al que te traje. Solo recuerda que, aunque sea solo eso, es lo único que tienes para protegerte y defenderte cuando sea necesario.
Tu mamá que te adora.
Marlene Ronan
Estados Unidos

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