Pirqa, universo reptante
La inauguración de Pirqa hace unos días o el arte de subir paredes verticales y las opciones que tenemos de hacerlo en el Perú.
Viajé con Maribel Elías y Rodrigo Melgar a Chosica, al sector 3 Fisuras, a hacer escalada en roca. En realidad, yo a tomar fotografías e información para un artículo, ellos a subir por paredes verticales. Me contaban que la escalada en roca todavía es un deporte incipiente en el Perú, creciendo, pero con un número escaso de practicantes, a pesar de que hay muchos lugares para escalar e incluso instituciones donde existen palestras en las que se puede practicar esta actividad sin salir al campo.
Los destinos principales en el Perú están concentrados en la sierra central, como Yaracmayo, Huaraz o el bosque de rocas de Huayllay, y en la sierra sur, con lugares como los Castillos de Callalli en el Colca o Pachar en el Cusco. Además, encontramos palestras en las que entrenar y practicar en los colegios Markham y Roosevelt, en las universidades Pacífico y Agraria, y en centros especializados como Basecamp en Miraflores, La cueva del mono blanco en Arequipa, Chacraraju Rock Gym en Huaraz o The Wall en la ciudad imperial.
Ahora, Maribel con Matías Rubio y Rodrigo García han inaugurado un centro de escalada en el corazón de Miraflores. Un lugar en el que puedes comer rico, tomarte un café, ir al gimnasio, comprar las mejores marcas de los equipos de montaña y subir por una palestra de 15 metros, con todos sus vericuetos, la más grande del Perú y la mayor atracción de Pirqa, que es como se llama este sitio ubicado en José Gálvez 360, muy cerca al Parque Kennedy. Además, cuentan con una escuela de montaña en la que inician, a pequeños y grandes, en el arte de subir paredes de roca, por día, semana, mes o año.

El equipo para comenzar esta aventura consta de tres cosas básicas: los pies de gato, zapatillas especialmente adherentes a la roca, un arnés y un casco. A partir de ahí el cielo es el límite, como el que experimentan los que suben paredes verticales, usando la fuerza de sus piernas, sus brazos y su mente para llegar a sitios reservados a las aves y a las nubes.

:quality(75)/2.blogs.elcomercio.pe/service/img/zonadeembarque/autor.jpg)