"Malas prácticas empresariales pueden alterar y hacer menos dinámico el funcionamiento de los mercados laborales. El costo o impacto negativo de estas prácticas se hace mayor en épocas de contracción de los mercados laborales", indica Falla. (Foto : Victor Gonzales / Archivo El Comercio)
"Malas prácticas empresariales pueden alterar y hacer menos dinámico el funcionamiento de los mercados laborales. El costo o impacto negativo de estas prácticas se hace mayor en épocas de contracción de los mercados laborales", indica Falla. (Foto : Victor Gonzales / Archivo El Comercio)
Por Alejandro Falla

Hace algún tiempo me contaron esta historia. Juan, quien ya tenía muchos años trabajando en una empresa, presentó su CV dentro de una convocatoria lanzada por otra empresa del mismo rubro. Quería cambiar de aires y mejorar sus ingresos. Su aventura no llegó a buen puerto. No fue contratado. Pensó que su perfil no era el adecuado o que su entrevista no había sido lo suficientemente buena. Años más tarde, de manera casual, se enteraría que existía un acuerdo para no jalarse trabajadores entre dichas empresas. Nada tuvo que ver su perfil o la entrevista en el resultado. Lo que puso fin a su aventura fue un acuerdo bajo la mesa.