100 años de Marilyn Monroe, una de las pocas estrellas absolutas y perdurables que ha dado el cine

Criatura malquerida e insegura, comediante fuera de serie, actriz que se liberó del encasillamiento impuesto por Hollywood. En El ICPNA, se anuncia ciclo con sus películas más conocidas y otras menos accesibles. Aquí, nuestro homenaje.
Marilyn Monroe era un imán para cualquier mirada. Aquí la vemos en el set de "The Seven Year Itch", en Nueva York.

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Lo de tratar de ‘rubias tontas’ a la mayoría de sus personajes es un equívoco que merece revisarse: ni la seductora que finge candidez en “Cómo pescar un millonario” (1953), ni la vecina pícara de “La comezón del séptimo año” (1955) tienen un pelo platinado de bobas. Menos aún la cantante con pasado de “Nunca fui santa” (1956), la despierta muchacha en la corte del presumido Laurence Olivier de “El príncipe y la corista” (1957) o la irresistible intérprete de ukelele de “Una Eva y dos Adanes” (1959). Además de su explosiva belleza, del brillo que irradiaba su pálida piel en las fotos y en la pantalla, y su andar cimbreante, (1926-1962) fue una gran actriz. Un detalle que no suele mencionarse en innumerables crónicas enfocadas en sus amores dentro o fuera del matrimonio o las teorías conspirativas sobre sus últimos momentos.

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¿Por qué queremos tanto a Marilyn? Para el crítico Ricardo Bedoya, quizá tenga que ver por el atractivo de una figura atravesada por contrastes. “Es tan arrasadora pero tan frágil; tan seductora pero tan esquiva; tan decidida pero tan desamparada. Quebró el estereotipo de la rubia espectacular. No lanzaba los guiños cínicos de sus admiradas Jean Harlow y Mae West, ni llevaba el artificio hasta el límite de la caricatura pop como Jayne Mansfield. Su presencia y sensibilidad puso en cuestión el goce del puro glamur, pero sin liquidarlo”, explica.

Marilyn Monroe en una imagen promocional del filme "How to Marry a Millionaire" de 1953 en Los Ángeles, California.

El erotismo desamparado

Su colega Isaac León Frías coincide en el diagnóstico, y acuña un concepto para definir su irresistible seducción, según el estudioso, Marilyn Monroe nunca fue la hembra dominante ni la femme fatale, sino a menudo la indefensa y frágil, detrás de su apariencia voluptuosa o exuberante: “El erotismo desamparado”. “Marilyn fue un vendaval que sacudió los todavía pacatos años 50. No exhibió su anatomía desnuda, pues eso no lo hubiese permitido el código Hays de censura vigente en Estados Unidos. Bastaba el traje ceñido como en “Niágara” o la falda al aire como en “La comezón del séptimo año”. Y ni siquiera eso, pues la sola presencia de Marilyn era un imán para cualquier mirada. Recuerden la escena de Love Happy en la que Marilyn ingresa apurada a un salón diciendo “unos hombres me persiguen” y Groucho Marx mirándola de pies a cabeza le responde: ‘No puedo comprender por qué’”, señala.

Afiche de "How To Marry a Millionaire".

Para la crítica María Alejandra Bernedo, la vulnerabilidad que Monroe canalizaba en sus interpretaciones fue por muchos malentendida como una estrategia de seducción al espectador consumidor de su belleza. “Lo que el marketing hizo con su imagen no se corresponde con la inmensa entrega que Marilyn tuvo por la actuación, a la que ella consideraba su religión, la razón de su vida. En su búsqueda de lo genuino, Marilyn no falseaba las emociones con despliegues corporales mecánicos, sino que abrazaba la fragilidad, que es lo más real y puro del ser humano”, añade.

El centenario del nacimiento de Marilyn es un buen motivo para volver a ver o ver por primera vez sus películas, recomienda León Frías, incluyendo aquellas de la primera parte de su carrera en la que no era la atracción central. Y en efecto, pantallas no faltan esta semana para reencontrarnos con la diva.

La voz crítica

Recopilamos algunos opiniones de especialistas sobre Marilyn Monroe.

“Hay que ver a Marilyn Monroe en las secuencias de piano en “La comezón del séptimo año”, en los finales de “Bus Stop” y de “Los inadaptados”, en su aparición en “Una Eva y dos adanes”, o en su caminata con el vestido rojo en “Niágara”. Con ella, reímos y nos emocionamos sin dejar de admirar su belleza, la precisión de sus movimientos corporales, su caminar bamboleante, su voz, sus pausas, su mirada triste aun en la comedia. Y esa impresión de espontaneidad ante la cámara que era su fortaleza, pero que la hacía sentirse insegura como actriz. Te equivocabas, querida Marilyn: el ser tú misma, más allá de cualquier método, hace que sigas tan vigente como en los días de estreno de tus mejores películas”.

Afiche de "Gentlemen Prefer Blondes".

“Marilyn no sólo fue la encarnación (o una de ellas) del deseo voyeurista, sino que a la vez se reveló como una actriz dotada, pese a que la idea de una intérprete sin otros atributos que los de su anatomía se generalizó en su tiempo y después. No fue una figura femenina del peso escénico de otras, sin que por eso dejara de mostrar un desempeño satisfactorio, gracias, entre otras cosas, a que le tocó ser dirigida por realizadores del talento de Howard Hawks, Billy Wilder, John Huston, George Cukor o Joshua Logan. A diferencia de los personajes a cargo de muchas buenas actrices, que no solían ser débiles o sumisas, Marilyn expuso un lado vulnerable y desamparado que caracterizó una buena parte de sus roles protagónicos”.

“La insistencia de Marilyn por no ser un ‘typecasting’ fácil —cliché en el que ella podría haberse mantenido por comodidad — hizo que su carisma y el envolvente sentido del timing en “Los caballeros las prefieren rubias” (1953) se transformara en la profundidad incontestable de su mirada en “Los inadaptados” (1961). En nombre del sueño de ser una actriz respetada, se rodeó de mentores exigentes y exploró hasta el núcleo de sus dolores más íntimos y viscerales. Entregó su corporalidad, su instrumento mismo, en cada performance. No habrá mejor forma de honrar su vida que liberarla de las etiquetas que se le impusieron, y admirar verdaderamente la pasión de alguien que se supo capaz de estar hoy en el panteón junto a Greta Garbo, Vivien Leigh y su admirada Jean Harlow, iluminando la pantalla por la eternidad”.

Marilyn Monroe cuando todavía era conocida como Norma Jeane Mortenson en 1946.
Ciclo de cine: "Marilyn 100, una retrospectiva"
Del 4 al 20 de junio del 2026

Dónde: Auditorio ICPNA Miraflores (Avenida Angamos Oeste 120, Miraflores)

Horario: 7:00 p. m.

Precio: Ingreso libre. Aforo limitado

Conmemorando el centenario del nacimiento de Marilyn Monroe, el Instituto Cultural Peruano Norteamericano ofrecerá desde el 4 hasta el 20 de junio de este año un ciclo de once películas protagonizadas por la mítica actriz. Esta es la programación del ciclo de cine.

“Gentlemen Prefer Blondes” (1953)

Director: Howard Hawks. Reparto: Marilyn Monroe, Jane Russell, Charles Coburn y Elliott Reid. Conversatorio luego de la proyección.

(Este título también puede verse en Disney plus)

“All about Eve” (1950)

Director: Joseph Mankiewicz. Reparto: Bette Davis, Anne Baxter, George Sanders y Celeste Holm.

Don’t bother to knock (1952)

Director: Roy Ward Baker. Reparto: Richard Widmark, Marilyn Monroe, Anne Bancroft y Donna Corcoran.

Niagara (1953)

Director: Henry Hathaway. Reparto: Marilyn Monroe, Joseph Cotten, Jean Peters y Richard Allan.

(Este título también puede verse en Disney plus)

How to Marry a Millionaire (1953)

Director: Jean Negulesco. Reparto: Lauren Bacall, Marilyn Monroe, Betty Grable y William Powell.

River of no return (1954)

Director: Otto Preminger. Reparto: Marilyn Monroe, Robert Mitchum, Rory Calhoun y Tommy Rettig.

The Seven Year Itch (1955)

Director: Billy Wilder. Reparto: Marilyn Monroe, Tom Ewell, Evelyn Keyes y Sonny Tufts.

Bus stop (1956)

Director: Joshua Logan. Reparto: Marilyn Monroe, Don Murray, Arthur O’Connell y Betty Field.

Some like it hot (1959)

Director: Billy Wilder. Reparto: Marilyn Monroe, Jack Lemmon, Tony Curtis y George Raft.

(También puede verse en Apple TV)

Let’s make love (1960)

Director: George Cukor. Reparto: Marilyn Monroe, Yves Montand, Tony Randall y Frankie Vaughan.

The misfits (1961)

Director: John Huston. Reparto: Clark Gable, Marilyn Monroe, Montgomery Clift y Thelma Ritter.

(También puede verse en Apple TV)

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