Por Nora Sugobono

Joaquín Sabina cantaba que al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver. Sabina puede tener razón sobre muchas cosas con aquella frase, pero no cuando se trata del Juanito. A ese lugar conviene volver una y otra vez -en cuerpo y en alma- y así lo han hecho distintas generaciones de limeños.