
Phil Robertson, el carismático y controvertido patriarca del reality show “Duck Dynasty”, falleció a los 79 años, según anunció su familia el pasado domingo 25 de mayo a través de redes sociales. Reconocido por su inconfundible barba y su fuerte fe cristiana, Robertson dejó una huella profunda tanto en la televisión como en la cultura popular estadounidense, liderando a su familia en el exitoso programa que se emitió durante 11 temporadas por A&E.
“Celebramos hoy que nuestro padre, esposo y abuelo, Phil Robertson, está ahora con el Señor”, escribió su familia en una emotiva publicación en la página oficial de Facebook. Aunque la causa oficial de su muerte no fue revelada de inmediato, ya se había hecho pública su lucha contra una enfermedad neurodegenerativa y un misterioso trastorno sanguíneo que deterioraron gravemente su salud en los últimos meses.

UN DIAGNÓSTICO DOLOROSO
En diciembre de 2024, su hijo Jase Robertson compartió públicamente que a Phil le habían diagnosticado la enfermedad de Alzheimer en etapas tempranas. Lo hizo durante un episodio del popular podcast familiar “Unashamed with the Robertson Family”.
“La memoria de papá no era lo que solía ser”, dijo Jase en ese episodio. “Estaba claro que algo no andaba bien. Empezó a olvidar conversaciones recientes, eventos, cosas cotidianas”. Estos primeros signos fueron los que motivaron a la familia a buscar atención médica especializada.

LA CARGA DEL ALZHEIMER Y UNA ENFERMEDAD DE LA SANGRE
Aunque el Alzheimer ya era un desafío considerable, la salud de Phil se vio aún más comprometida por un trastorno sanguíneo no identificado. Según relató también Jase en el mismo podcast, los médicos sospechaban de una enfermedad hematológica compleja: “Intentábamos determinar el diagnóstico, pero según los doctores, están seguros de que padece algún tipo de enfermedad en la sangre que le está causando todo tipo de problemas”.
A medida que el año avanzó, esta condición se agravó. “Está pasando por un momento muy difícil”, explicó su hijo. Para entonces, Phil había tenido que alejarse del podcast y de otras actividades debido al dolor y la debilidad física. “Le dije: ‘Bueno, Phil, apenas puedes caminar sin gritar de dolor’”, recordó Jase.
La familia Robertson sabía que no había vuelta atrás. “Tenemos un equipo de médicos y todos coinciden en que no hay cura para lo que tiene... Entonces, ¿qué hacemos? Intentamos que se sienta un poco más cómodo”, compartió Jase, dejando entrever la aceptación serena del deterioro progresivo.
El Alzheimer es una enfermedad irreversible y en sus etapas avanzadas puede provocar complicaciones severas que derivan en la muerte, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU.
EL LEGADO DE UNA FIGURA CONTROVERTIDA
Más allá de su batalla personal, Phil Robertson dejó un legado difícil de ignorar. Como fundador de Duck Commander, convirtió un negocio familiar en un imperio mediático. “Duck Dynasty” —que se emitió de 2012 a 2017— fue uno de los reality shows más vistos de la televisión por cable, aunque también estuvo envuelto en polémicas.
En 2013, Phil fue suspendido brevemente del programa luego de hacer declaraciones controversiales sobre la homosexualidad y la raza, aunque posteriormente fue reincorporado. Aun así, su figura siguió siendo clave en la identidad del show.
Curiosamente, pocos meses antes de su muerte, la familia Robertson anunció su regreso a la televisión con una nueva serie titulada “Duck Dynasty: The Revival”, prevista para estrenarse el 1 de junio. La producción pretende centrarse en la nueva generación de Robertsons, continuando el legado familiar que Phil ayudó a cimentar.

DESPEDIDA PRIVADA, HOMENAJE PÚBLICO
La familia ha anunciado que, por el momento, se celebrará un servicio privado, y que los detalles sobre una ceremonia pública de conmemoración se compartirán próximamente. Korie Robertson, nuera de Phil, agradeció el apoyo recibido: “Gracias por el amor y las oraciones de tantas personas cuyas vidas han sido impactadas por su vida”.
Phil Robertson deja a su esposa Kay, sus cuatro hijos —Willie, Jase, Alan y Jep—, numerosos nietos y bisnietos, además de su hermano Si. Su partida cierra un capítulo de una historia familiar que marcó a millones de espectadores, pero su influencia continuará a través de quienes siguen contando su historia.











