
“Los gringo hunters”, esa serie mexicana de Netflix, que se ha convertido en una de las más comentadas del momento en Netflix, combina acción, corrupción y justicia en una historia tan enredada como impactante. Si estás leyendo esto, seguramente también viste el final y necesitas, poner en orden todas esas piezas del rompecabezas que se fue armando para presentar ese desenlace que vimos en pantallas.
Antes de entrar de lleno en lo que ocurrió en los últimos episodios, quiero contextualizar un poco. La trama sigue a un grupo de policías mexicanos —Nico, Archi, Beto, Cri y Gloria— liderados por el entrañable Temo, quienes se encargan de capturar a criminales estadounidenses escondidos ilegalmente en México. Todo cambia cuando la cabeza de dicho escuadrón es asesinada tras descubrir una red de trata de menores operada por Sueños Sin Fronteras, una supuesta organización humanitaria. A partir de ahí, se desata una cacería clandestina contra la corrupción que permea desde la iglesia hasta las más altas esferas del poder en Tijuana.

¿QUÉ PASÓ EN EL FINAL DE “LOS GRINGO HUNTERS”?
La verdad detrás del asesinato de Mariana
Uno de los momentos más oscuros del final tiene que ver con Mariana, la hija de Luisa y Joaquín. Su secuestro, parecía un caso aislado perpetrado por la banda criminal Los Mochadedos, pero, como suele pasar, la verdad era mucho más turbia. Resulta que Ortega, en ese entonces un policía ambicioso, había colaborado con dicho grupo delincuencial para ganar un ascenso político. El plan era que Joaquín pagara el rescate y que Ortega “salvara” a Mariana, ganándose prestigio. Sin embargo, todo quedó en el olvido cuando la joven vio a Ortega durante el intercambio. Para evitar que lo delatara, la asesinó, junto con los delincuentes, y comenzó un encubrimiento que duró años.
Sueños rotos: la doble cara del Padre Murphy
El otro gran antagonista del final es el Padre Murphy, fundador de Sueños Sin Fronteras. Lo que al principio parecía una obra caritativa terminó siendo una red de trata de menores, disfrazada de adopciones humanitarias hacia Estados Unidos. Las víctimas eran llevadas a supuestas “fiestas” donde sufrían abusos, y muchas nunca regresaron. Todo esto lo descubrió Temo antes de morir, gracias a los testimonios del Padre Terry y un diario escondido en la iglesia de San Jorge. Este escrito fue clave para que Nico y su equipo pudieran armar el rompecabezas y actuar.
Joaquín se enfrenta a la verdad
Lo que me sorprendió muchísimo fue la evolución de Joaquín, ese empresario poderoso que soñaba con construir Nueva Tijuana, un megaproyecto que incluía un hospital en memoria de Mariana. Él no sabía que su mano derecha, Ortega, era quien había asesinado a su hija. Fue Nico quien finalmente le entregó las pruebas y, cuando las vio, tuvo que tomar una decisión moral que lo sacudió por completo. En lugar de proteger a su socio por conveniencia, eligió hacer justicia por su pequeña.
Ortega paga con su vida
En el clímax de la serie, Ortega secuestra a su propia sobrina, Camila, y trata de engañar al equipo de Nico enviándolos a diferentes ubicaciones con la intención de matarlos. Pero el plan no le sale como esperaba. Cuando el corrupto está a punto de asesinar a Nico, aparecen Joaquín y Rafa, su fiel guardaespaldas, y le disparan. Ortega muere allí mismo, poniendo fin a una cadena de crímenes, traiciones y encubrimientos que marcaron a toda una generación de policías en Tijuana.
La caída del imperio de Murphy
Con la ayuda de Anne, una agente estadounidense, Nico logra emitir una orden de arresto contra Murphy. Gloria es quien da el golpe final al atribuirle la captura a Ortega, dejándolo sin salida. Si Ortega intentaba liberar a Murphy, quedaría como un protector de pedófilos; si no lo hacía, el proyecto de Joaquín se derrumbaría. Y eso fue justamente lo que pasó. Fue deportado a Estados Unidos y la idea de Nueva Tijuana se vino abajo, llevándose también la carrera de Joaquín.
El equipo vuelve a unirse
Después de tantas pérdidas y suspensiones, Nico, Archi, Gloria, Beto y Cri se reencuentran como una verdadera familia. Aunque estaban listos para tomarse un merecido descanso, una nueva amenaza aparece: un tal Michael Walters, otro criminal gringo que promete ser un nuevo desafío. Porque, como bien dicen en la serie, el crimen nunca duerme. Y aunque este capítulo terminó, el trabajo de este grupo apenas comienza, aparentemente.
Nico y Joaquín: respeto con distancia
El final de Los Gringo Hunters deja una última escena poderosa entre Nico y Joaquín. Aunque el empresario le reconoce que destapó la verdad, también le deja claro que no son amigos. Porque la verdad, aunque necesaria, le costó todo: sus negocios, su reputación, su visión de ciudad. Es una conversación tensa, pero honesta. De esas que no te dejan indiferente.

¿Te apasionan las series y películas? Sigue nuestro canal en WhatsApp para recibir las novedades más comentadas directamente en tu celular 👉Únete aquí.











