
Cada año surge el mismo debate: así como no todos coinciden en cuándo armar el árbol de Navidad, tampoco hay acuerdo sobre cuándo es el momento correcto para quitarlo. Algunas personas lo guardan apenas pasa el 25 de diciembre, mientras que otras prefieren esperar hasta Año Nuevo o incluso más tiempo. En el caso de los árboles artificiales, no suele haber mayores preocupaciones; sin embargo, la situación cambia con los árboles naturales, ya que, aunque los incendios son poco frecuentes, los ejemplares secos pueden convertirse en un riesgo. Por eso, la Asociación Nacional de Protección contra Incendios (NFPA) advierte que no conviene mantenerlos dentro del hogar, en el garaje o apoyados contra la casa una vez que se han secado.
Más allá de la seguridad, muchos se preguntan si existe una fecha “correcta” para despedirse del árbol. De acuerdo con una tradición religiosa, la respuesta es sí, y está ligada al calendario cristiano.
Aunque la Navidad se celebra el 25 de diciembre, para la tradición cristiana esta festividad se extiende hasta la Epifanía, que suele conmemorarse el 6 de enero, es decir, doce días después.
Esta fecha también es conocida como el Día de los Reyes Magos, en recuerdo de la visita de los sabios que llevaron oro, incienso y mirra al niño Jesús.

La Epifanía marca además el inicio de la llamada temporada de Epifanía en la Iglesia, que se prolonga hasta antes del Miércoles de Ceniza. Según el portal Good Housekeeping, desde el siglo IV muchos cristianos consideran la Duodécima Noche, o la víspera de la Epifanía, como el cierre oficial de la Navidad.
Por esta razón, la tradición indica que ese es el momento adecuado para guardar las decoraciones, incluidos los belenes y los árboles de Navidad. Incluso hay quienes creen que dejar el árbol mucho tiempo después del final de la temporada puede traer mala suerte.

Por su parte, el portal House Beautiful UK señala que algunos hogares católicos mantienen el árbol hasta el 2 de febrero, cuando se celebra la Candelaria.
Más allá de creencias y costumbres, la decisión final depende de cada persona. Lo importante es priorizar la seguridad y, si se quiere ir a lo seguro, marcar el 6 de enero como fecha límite para decir adiós al árbol navideño.
Cómo guardar el árbol de Navidad para que dure más tiempo
Según el portal El Mueble, para conservar tu árbol de Navidad artificial en perfectas condiciones, el primer paso es una limpieza profunda y un desmontaje cuidadoso. Antes de guardarlo, utiliza un paño de microfibra o una aspiradora de mano a baja potencia para eliminar el polvo acumulado. Si el árbol tiene luces integradas, asegúrate de desconectarlas y revisar que no haya bombillas rotas. Desmonta las secciones de arriba hacia abajo y comprime las ramas pegándolas al tronco principal para evitar que las puntas se doblen o se quiebren durante el almacenamiento.
En lugar de utilizar la caja de cartón original, que tiende a deteriorarse y atraer plagas o humedad, lo ideal es invertir en una bolsa de almacenamiento de poliéster o un contenedor de plástico rígido con ruedas. Estos recipientes protegen las ramas de la deformación y mantienen el material sintético libre de moho.
Finalmente, el lugar de almacenamiento es crucial: busca un espacio fresco, seco y oscuro. Evita zonas con temperaturas extremas como áticos sin aislamiento o garajes húmedos, ya que el calor excesivo puede derretir los adhesivos o decolorar el material sintético, mientras que la humedad puede oxidar la estructura metálica.
Un armario interior o un sótano bien ventilado son las mejores opciones para asegurar que el árbol luzca como nuevo el próximo año.
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