
Un nuevo caso de fraude ha encendido las alarmas en Texas. Al menos 25 familias que reciben asistencia alimentaria a través del programa SNAP (Supplemental Nutrition Assistance Program) reportaron que sus cuentas fueron vaciadas sin previo aviso. Los beneficiarios, vinculados al Centro de Refugiados de San Antonio, se percataron de los robos al intentar realizar compras y descubrir que no tenían saldo disponible.
La situación ha generado gran preocupación en la comunidad, ya que muchos de los afectados dependen completamente de este apoyo para alimentar a sus familias. Las denuncias indican que los cargos se hicieron en tiendas ubicadas lejos de San Antonio, lo que sugiere un modus operandi sofisticado por parte de los estafadores. El centro reportó también un incremento inusual en las solicitudes de alimentos en lo que va de julio.

¿Qué pasó con los fondos SNAP en San Antonio?
De acuerdo con San Antonio Express-News, el monto robado asciende a unos 36,000 dólares, afectando a 169 personas en total. La teoría más probable es que los delincuentes clonaron las tarjetas SNAP mediante dispositivos instalados en terminales de pago, o bien, mediante el envío de mensajes de texto falsos para obtener información personal y bancaria de los beneficiarios.
Muchas víctimas aseguran no haber recibido notificación alguna hasta que intentaron usar sus tarjetas. Al revisar sus estados de cuenta, notaron cargos en ciudades que no han visitado, lo que fortalece la hipótesis de una operación coordinada a nivel estatal o incluso nacional.
¿Qué deben hacer las víctimas del fraude SNAP?
Las personas afectadas deben comunicarse de inmediato al 1-800-777-7328, número oficial para reportar fraudes relacionados con el programa SNAP en Texas. Desde ahí podrán solicitar la congelación inmediata de la tarjeta y su eventual reemplazo. Además, es posible que se les exija presentar comprobantes, como recibos o reportes de movimientos bancarios, para respaldar su denuncia.
Las autoridades recomiendan a todos los beneficiarios revisar periódicamente el saldo y movimientos de sus tarjetas, evitar compartir su información por mensajes de texto o enlaces sospechosos y utilizar cajeros o terminales en establecimientos de confianza.











