
El Crédito Tributario por Hijos (CTC) aumentará a $2,200 dólares en 2025 como parte de la nueva ley fiscal promovida por los republicanos. Esta medida, firmada por el presidente Donald Trump el 4 de julio, promete un alivio económico mayor para millones de familias, pero también introduce nuevas restricciones que afectarán a un amplio sector de la población inmigrante.
La principal modificación exige que los padres de niños estadounidenses no solo cuenten con un Número de Identificación Personal del Contribuyente (ITIN), sino que también deban tener un número de Seguro Social válido para trabajar. Esta nueva condición dejará sin acceso al crédito a más de 1.8 millones de niños estadounidenses cuyos padres son indocumentados, según un informe del Center for Migration Studies.
¿Qué requisitos debes cumplir ahora para recibir los $2,200 del Crédito Tributario por Hijos?
Hasta 2024, los padres con ITIN podían reclamar el CTC si su hijo tenía un número de Seguro Social válido. Sin embargo, con la nueva legislación, esa posibilidad desaparecerá. A partir de 2025, al menos uno de los padres deberá tener un Seguro Social válido para poder acceder al beneficio completo.
“La ley exige que el contribuyente esté autorizado a trabajar en los EE. UU., es decir, que tenga un número de Seguro Social válido, además del del niño”, explicó Nadia Rodríguez, portavoz de TurboTax. Esta condición afecta principalmente a familias mixtas, donde los padres son indocumentados, pero los hijos son ciudadanos por nacimiento.
¿Qué otras ayudas están disponibles para hijos de inmigrantes indocumentados?
Aunque el acceso al CTC de $2,200 estará restringido, los padres indocumentados aún pueden aplicar a otro beneficio: el Crédito para Otros Dependientes (ODC). Este programa permite reclamar hasta $500 dólares por cada hijo o dependiente que no califica para el CTC.
“Este crédito sigue disponible para quienes tienen dependientes que no cumplen con todos los requisitos del CTC, como en el caso de padres sin un número de Seguro Social”, aclaró Rodríguez. Aunque el monto es considerablemente menor, puede representar un apoyo parcial para muchas familias afectadas.

La ley fiscal también refleja un endurecimiento de las políticas migratorias del gobierno de Trump, alineándose con propuestas como la eliminación de la ciudadanía por nacimiento. Legisladores como Jason Smith, presidente del Comité de Recursos y Arbitrios, han señalado que la reforma busca evitar que los beneficios fiscales lleguen a “inmigrantes ilegales”.
El Center for Immigration Studies estima que los inmigrantes sin documentos reciben más de $8,200 millones anuales en créditos tributarios, una cifra que ha sido utilizada por grupos conservadores como argumento para reducir el acceso a estos beneficios.










