El cierre de una popular tienda de zapatos en EE.UU. marca un nuevo golpe para el sector del calzado minorista. (Foto: Getty Images/iStock)
El cierre de una popular tienda de zapatos en EE.UU. marca un nuevo golpe para el sector del calzado minorista. (Foto: Getty Images/iStock)

En un movimiento que ha causado revuelo en el mercado minorista, Amiga Shoes Factory Inc. se ha declarado oficialmente en bancarrota bajo el Capítulo 7, dando por finalizadas sus operaciones en Estados Unidos. La empresa, con sede en Los Ángeles, buscaba posicionarse en el competitivo sector del calzado asequible y elegante, pero sus planes no prosperaron.

La solicitud de bancarrota fue presentada el pasado 23 de julio en un tribunal federal de California. Esto marca el inicio del proceso de liquidación total de sus activos, lo que indica que la compañía no intentará reorganizarse ni volver al mercado bajo una nueva estructura.

¿Qué llevó al cierre de Amiga Shoes Factory Inc.?

Aunque no era una marca ampliamente reconocida, Amiga Shoes tenía una propuesta clara: ofrecer diseños propios y producción para terceros, incluyendo importadores y marcas privadas. Sin embargo, su modelo de negocio no logró sostenerse frente a los desafíos financieros que enfrentaba.

De acuerdo con fuentes vinculadas al caso, la empresa fue víctima de una grave falta de liquidez, lo que la dejó sin capacidad operativa. Al momento de su declaración formal de bancarrota, la compañía ya no tenía inventario, lo que sugiere que la paralización de actividades comenzó antes del anuncio oficial.

Amiga Shoes Factory Inc. se declaró en bancarrota en Los Ángeles y cerró sus operaciones de forma definitiva. (Foto: Facebook / Amiga Shoes Factory Inc)
Amiga Shoes Factory Inc. se declaró en bancarrota en Los Ángeles y cerró sus operaciones de forma definitiva. (Foto: Facebook / Amiga Shoes Factory Inc)

¿Qué revelan los documentos presentados ante el tribunal?

Los registros judiciales exponen un panorama financiero alarmante. Amiga Shoes Factory Inc. reportó solo un acreedor no garantizado, vinculado a un préstamo de $150,000 otorgado por la SBA (Administración de Pequeñas Empresas). No se reportaron otras deudas significativas.

En cuanto a sus activos declarados, el total ascendía a apenas $8,635, distribuidos entre una cuenta corriente y una de ahorros. La empresa no contaba con bienes inmuebles ni contratos de arrendamiento. Además, debía $4,500 a su asesor legal por la gestión del proceso de bancarrota, y se anticipa que no quedarán fondos para pagar al acreedor, una vez cubiertos los gastos administrativos.

Desde que se conoció la noticia, reportada inicialmente por WWD.com, la empresa no ha emitido ningún comunicado oficial. Su sitio web está fuera de línea, y su página de Facebook no ha sido actualizada en años, lo que confirma el cese total de operaciones.

SOBRE EL AUTOR

Periodista y redactor en el Núcleo de Audiencias del Grupo El Comercio. Anteriormente trabajé en los diarios El Bocón y Depor. Tengo experiencia en medios impresos y digitales, escribiendo sobre deportes, actualidad, tendencias, videojuegos y tecnología.

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