
Nueva York atraviesa uno de los eventos invernales más intensos en casi una década. Resulta que el Servicio Meteorológico Nacional (NWS, por sus siglas en inglés) emitió una advertencia de ventisca—conocida en inglés como ‘blizzard warning’—que abarca los cinco condados de la Gran Manzana, Long Island, zonas costeras de Nueva Jersey, Delaware y el sur de Connecticut. Se trata, así, de la primera vez desde marzo del 2017 que se activa este tipo de alerta para la ciudad, un hecho que evidencia la magnitud del fenómeno.
Vale precisar que más de 40 millones de personas en el noreste de Estados Unidos se encuentran bajo algún tipo de alerta invernal, de las cuales—aproximadamente—30 millones corresponden a zonas con advertencia de ventisca, incluyendo el área metropolitana de Nueva York.
Además, se sabe que este fenómeno meteorológico es un clásico nor’easter. Es decir, una tormenta costera que se forma frente al litoral del Atlántico y se intensifica al desplazarse hacia el noreste, alimentada por la diferencia de temperatura entre el aire ártico y las aguas cálidas de la corriente del Golfo.
Entonces, como los modelos meteorológicos ajustaron sus proyecciones al alza en las horas previas, el NWS elevó la categoría de la alerta.
En ese sentido, lo que inicialmente parecía una tormenta de impacto moderado se ha transformado en lo que varios meteorólogos describen como una bomba ciclónica (’bomb cyclone’), un sistema cuya presión atmosférica desciende con rapidez extrema, generando vientos y nevadas de una intensidad inusual para la región.

¿QUÉ SIGNIFICA UN AVISO DE VENTISCA?
De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional, una advertencia de ventisca se emite cuando se cumplen—o se prevé que se cumplan—dos condiciones simultáneas durante al menos tres horas:
- Nieve o nieve arrastrada por el viento que reduce la visibilidad a 400 metros (un cuarto de milla) o menos.
- Vientos sostenidos de 56 km/h (35 mph) o más, o ráfagas frecuentes que alcancen esa velocidad.
Es importante mencionar que no se trata solo de una gran acumulación de nieve, sino de la combinación de precipitación intensa con viento extremo, lo que genera las llamadas condiciones de ‘whiteout’ o visibilidad prácticamente nula.
Asimismo, debes considerar que esta alerta se diferencia de una advertencia de tormenta invernal (’winter storm warning’), ya que esta última se enfoca en la acumulación de nieve o hielo sin requerir vientos tan fuertes.
O sea, la ventisca añade un componente de peligrosidad que puede hacer que desplazarse sea riesgoso o—incluso—potencialmente mortal.
¿CUÁNTA NIEVE SE ESPERA?
Los pronósticos apuntan a acumulaciones de entre 45 y poco más de 60 centímetros de nieve (18 a 24 pulgadas) en el área metropolitana de Nueva York, con los totales más altos posibles en puntos de Long Island.
Por si fuera poco, las ráfagas de viento podrían superar los 100 km/h (más de 60 mph) a lo largo del litoral.
De esta manera, la cronología del evento queda así:
- Domingo por la mañana/tarde: la nieve comienza a caer de forma ligera y se intensifica progresivamente.
- Desde el domingo por la noche hasta la madrugada del lunes: etapa considerada como el pico de la tormenta. Las condiciones se deterioran con tasas de caída de hasta 5 centímetros por hora (2 pulgadas/hora) y visibilidad casi nula.
- Lunes por la mañana: la nieve empieza a disminuir de sur a norte, pero el viento continuará complicando el tránsito.
- Lunes por la tarde: mejora gradual. La advertencia de ventisca está vigente hasta las 6:00 p.m. (ET) del 23 de febrero.
¿QUÉ MEDIDAS HAN TOMADO LAS AUTORIDADES?
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, declaró el estado de emergencia y anunció una prohibición total de viajes en la ciudad desde las 9:00 p.m. del domingo hasta el mediodía del lunes.
Durante ese periodo se cerrarán calles, autopistas, puentes y carreteras a todo tráfico no esencial, y se pedirá a los residentes que permanezcan en casa y eviten cualquier traslado innecesario.
La prohibición aplica a todos los vehículos privados dentro de los cinco condados de la ciudad, con excepciones limitadas para servicios de emergencia, personal esencial y desplazamientos por emergencias reales o necesidades extremadamente urgentes.
Asimismo, el alcalde anunció que el lunes habrá ‘snow day’ para las escuelas públicas de Nueva York: no habrá clases presenciales ni remotas, tras recibir una exención del estado para cumplir con los 180 días lectivos.
La MTA advirtió de recortes y ajustes en metro, buses y trenes de cercanías, mientras que el Long Island Rail Road suspenderá su servicio a partir de la 1:00 a.m. del lunes, y NJ Transit detendrá buses, light rail y Access Link desde las 6:00 p.m. del domingo, reanudando solo cuando las condiciones sean seguras.
La Oficina de Manejo de Emergencias de la ciudad (NYCEM), por otro lado, emitió un aviso de viaje peligroso y desplegó más de 2,000 trabajadores de sanidad y 700 esparcidores de sal para enfrentar la acumulación de nieve.
Por su parte, la gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, declaró estado de emergencia en los 21 condados de su estado a partir del mediodía del domingo 22 de febrero, ante la previsión de acumulaciones de entre 25 y 50 centímetros, y ráfagas de viento de hasta 88 km/h (55 mph).
¿QUÉ PRECAUCIONES DEBEN TOMAR LOS RESIDENTES?
Las autoridades y el NWS recomiendan una serie de medidas para quienes residan o se encuentren en las zonas afectadas:
- Limitar los desplazamientos.
- Cargar dispositivos electrónicos y prepararse para posibles cortes de energía, ya que el peso de la nieve húmeda combinada con el viento podría derribar ramas y líneas eléctricas.
- Tener un kit de supervivencia invernal en caso de verse obligado a conducir: mantas, agua, linterna, alimentos no perecederos y un cargador portátil.
- Revisar las actualizaciones del MTA (Autoridad Metropolitana de Transporte), dado que se anticipan interrupciones y demoras en el servicio de transporte público.
- Verificar el estado de los vecinos, sobre todo adultos mayores y personas que vivan solas.
Las autoridades recalcan que los desplazamientos deben restringirse exclusivamente a emergencias reales durante el periodo de prohibición de viajes.
¿POR QUÉ ESTA TORMENTA ES TAN RELEVANTE?
La última vez que una advertencia de ventisca cubrió a la ciudad de Nueva York fue en marzo del 2017, lo que convierte a este evento en algo poco habitual para la zona.
Además, la tormenta llega en un invierno particularmente agresivo: apenas semanas antes, Nueva York registró una helada histórica que dejó al menos 19 muertes vinculadas al frío extremo.

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