Por El País de España

No es fácil atender las solicitudes de entrevistas de miles de medios de comunicación, así que cuando Volodymyr Zelensky pensó en un lugar seguro para una rueda de prensa, que no fuera la ultraprotegida residencia presidencial de la calle Bankova, no le quedó más remedio que escoger el metro de Kiev. Aún no habían terminado de pasar los últimos trenes y el escenario en la estación ya estaba organizado: banderas, un centenar de sillas, un equipo de seguridad fuertemente armado y varios juegos de cámaras para improvisar un estudio que grabara con técnicas de televisión su mensaje para redes sociales. Fue la tercera vez que dejó el complejo ministerial ubicado en el centro de la capital desde que 67 días atrás comenzara la invasión rusa de Ucrania. La primera, en marzo, fue a una trinchera cercana. La segunda, en abril, a Bucha, a 45 minutos de Kiev, para ver las huellas de la masacre rusa; y la tercera, el sábado de la semana pasada, al metro de la capital.