EleccionesDe España a Huacho, de Francia a los Andes y así constantemente. Esta serie de ambiciosos viajes culinarios es lo que propone el restaurante Awicha. Recientemente inauguraron un segundo local, en el distrito de San Isidro, donde apuestan por llegar a más comensales con un gran y acogedor espacio. Provecho los visitó y en esta nota te contamos más sobre los nuevos logros de la propuesta creada por el chef Jason Román y la abogada francesa Sophie Andrieu.
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Desde que abrieron las puertas del hermoso local de Barranco, Awicha se posicionó rápidamente como un bistró que había que visitar. Con una carta bien pensada, con ingredientes frescos y de temporada, y el uso de recetas de diversos orígenes, el chef Jason logró cautivar a los comensales.

“Después de unos años de búsqueda de un nuevo espacio, para poder atender a más personas, llegamos aquí (San Isidro). La llegada a Santa Luisa ha sido una locura, porque desconocíamos el mercado. Nos habíamos concentrado en desarrollarnos en Barranco, pero ha sido bastante bonito ver a la gente pasar por aquí y que nos reconozcan”, comenta Román.
¿Qué es lo que buscan ofrecer al público? “Comida honesta, rica, que no sea muy compleja y que sea de temporada. Ahora, en invierno, buscamos ofrecer algo que reconforte y más cálido, trabajando con productos locales, sin ataduras a ningún tipo de platos o de carta, queremos mantener el espíritu libre”, admite el también músico.

La idea de este nuevo espacio es traer un poquito de Barranco a este distrito, por eso el uso de un ambiente cálido y acogedor, además de un curioso y colorido mural que recuerda al Jr. Domeyer, calle en la que se encuentra su primer local. Además, en este gran espacio no solo se les permite recibir a casi tres veces más comensales, sino que además se extiende el horario para reservas.

“Nuestra idea es poder mantener a los dos restaurantes trabajando en paralelo, con la misma carta y sin cambiar precios” explica Jason. Pero, eso no les impide aprovechar el espacio de la mejor manera y actualmente se encuentran haciendo pruebas con nuevas recetas e ingredientes. “Incluso queremos ver la posibilidad de un menú de degustación, donde puedan disfrutar la experiencia Awicha, lo que tenemos para ofrecer”, agrega con seguridad Sophie.
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Nuestro festín
Injusto sería describir la carta de Awicha sin entrar en detalles que antojen aún más al lector, por lo que nos centraremos en cinco platos -los que probamos-. Este fue un excelente paseo por lo que ofrece la creatividad del chef Jason y su equipo.
Empezamos con unos tomates cherry jugosos y vibrantes servidos en una cama de queso ricotta al ajo. ¿El truco? Inesperados pero apreciados tropezones de frutos rojos como fresa y también aguaymanto. Los jugos y sabores se combinan y equilibran con la suavidad del queso. Una combinación perfecta para empezar.

Siguiendo la travesía continuamos con un delicioso pulpo a la gallega, pero con el toque local que tanto caracteriza a la carta de este restaurante. En una cama de papas andinas al vapor se sirve el pulpo finamente cortado, con aceite de oliva y la salsa característica. En este caso, se utiliza una combinación de 12 ajíes de costa, sierra y selva peruana. De gusto potente, va perfecto con alguno de los vinos que ofrecen en el local.

La nueva cocina les permite crear nuevas delicias y una de ellas son las pastas caseras. En este caso, presentan un cavatelli, una especie de ñoqui con forma diferente, preparado con zapallo loche. La salsa es un pesto curioso, con hierbas andinas como muña, chincho y huacatay. El sabor es impactante, sin ser brusco y la suavidad y casi dulzor de la pasta combina a la perfección. El toque crocante se lo da el pato, cuya carne se corta y cocina en una plancha, tal cual una smash burger, para lograr esa costra sabrosa.
El arroz con calamares es otra delicia perfecta para la temporada. Los calamares a la plancha se acompañan con un cremoso arroz meloso negro, hecho con tinta de calamar. El sabor es sutil, pero brilla por completo cuando se acompaña con una chalaquita fresca y ácida.

Finalmente, el recetario familiar hace acto de presencia en la carapulcra a la huachana. A diferencia de la tradicional, no se suele servir con sopa seca y en su preparación no se usa chocolate. Se combina con panceta de cerdo cocida a la caja china, para que quede suavecito, y se acompaña con salsa criolla. “Es la versión con la que crecí”, nos cuenta Jason cuando explica por qué le gusta.
En su segundo local, Awicha continúa siendo una refrescante parada para disfrutar comida sabrosa, que te abraza y te permite conectar con la cocina local e internacional, así como con la despensa de temporada y los sabores de siempre.

Awicha cuenta con un segundo local en San Isidro (Calle Santa Luisa 240). Para reservas, puede comunicarse al +51 974 956 646. Visite su página web o perfil de Instagram (@awicha.restaurante) para conocer más sobre su propuesta.
NoticiasInformación basada en hechos y verificada de primera mano por el reportero, o reportada y verificada por fuentes expertas.


















