El corazón es especialmente susceptible al coronavirus. (Foto: Pixabay)
El corazón es especialmente susceptible al coronavirus. (Foto: Pixabay)
Redacción EC

Durante las primeras etapas de la pandemia de , se reconoció a la enfermedad como un virus respiratorio. Sin embargo, los estudios revelan que el virus SARS-CoV-2 causa problemas cardíacos más importantes de lo que inicialmente se pensó.

“Estamos descubriendo que la COVID-19 causa daños directos al corazón”, comenta el Dr. Leslie Cooper, director del Departamento de Cardiología en Mayo Clinic.

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La COVID-19 aumenta el riesgo de que las personas con enfermedad cardiovascular sufran complicaciones más graves, pero Cooper dice que también todo infectado con el virus corre el riesgo de que el corazón se vea afectado.

“La COVID-19 puede afectar indirectamente al corazón, a través de células inflamatorias que circulan en la sangre y no solo llegan al músculo cardíaco, sino que incluso lo dañan”, añade.

La última novedad es la creciente preocupación de una miocarditis relacionada con la COVID, o sea, de la inflamación del músculo cardíaco. La miocarditis puede provocar daños importantes en el corazón y, en raras ocasiones, muerte cardíaca súbita si no se la trata. “La miocarditis y otros tipos de lesiones cardíacas afectan a jóvenes, como los atletas”, dice el médico.

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Pruebas para determinar el compromiso cardíaco

Aunque no todos los pacientes necesiten pruebas, el especialista anota que en quienes se sospecha una lesión cardíaca relacionada con la COVID-19 es preciso hacer pruebas, incluido un análisis de troponina en sangre que revela si hay células dañadas en el músculo cardíaco y un electrocardiograma (ECG) que muestra si el sistema de conducción del corazón está comprometido o si hay daños en el músculo cardíaco. Además, en quienes muestran síntomas de compromiso cardíaco y obtienen un resultado anormal en el examen de sangre o en el ECG, se puede hacer un ecocardiograma u otro estudio avanzado por imágenes.

A medida que la pandemia de la COVID-19 continúa, Cooper señala que se sigue investigando intensamente los efectos a largo plazo del virus sobre el corazón.

“Han salido varios informes respecto a que la gente se encuentra mejor desde el punto de vista clínico, pero las imágenes continúan mostrando un grado de lesión cardíaca y todavía no se sabe el significado clínico de esos resultados; es decir, no se sabe cuál es el riesgo de sufrir arritmias o insuficiencia cardíaca en el futuro. Será importante brindar seguimiento a los pacientes de forma prospectiva para determinar el riesgo real”, explica.

Cooper añade que a medida que continúen las investigaciones sobre los resultados, posiblemente aumente la cantidad de pruebas.

Anota también que es importante que la gente esté consciente de sus síntomas, porque los problemas cardíacos no son obvios y recomienda a todos, con o sin COVID-19, prestar atención a todo dolor nuevo en el pecho, problemas para respirar y falta de aire.

“Si tiene un dolor nuevo en el pecho, especialmente al hacer ejercicio o cambiar de posición, si tiene problemas para respirar y si siente que le falta el aire en reposo o al hacer alguna actividad, debe ir a que le hagan una evaluación que incluya estudios cardíacos”, anota el Dr. Cooper.

El médico también añade que todo evento agudo de dificultad para respirar, dolor en el pecho, desmayo o pérdida del conocimiento y palpitaciones rápidas e irregulares amerita una visita a la sala de emergencia.

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