Alemania y su cultura de reciclaje

Desde hace algún tiempo vivo en Alemania y debo decir que mis experiencias han sido hasta el momento del todo satisfactorias. Si bien ya había estado recorriendo Europa en el pasado, es totalmente diferente cuando vives en otra cultura y ambiente, es una experiencia que todos los que tomamos la decisión de emigrar hemos experimentado en algún momento: sorpresa, duda, admiración, decepción, frustración, alegría, añoranza, todo esto producto de exponernos a un sinfín de nuevas sensaciones y emociones.
Independientemente de las razones por las que estoy acá, quisiera destacar algo que me llama particularmente la atención de Alemania: Su cultura de reciclaje, en otras palabras, hablaré de la “basura”. Mi intención es, sobre todo, tratar de explicar de alguna forma lo que solo viviendo acá puedes sentir: El sentido común alemán de conservación de su medio ambiente.
Me da la impresión que un alemán promedio está muy comprometido con el manejo de sus propios desechos. El proceso comienza en casa, donde cada familia tiene pequeños contenedores destinados a determinados tipos de basura: biodegradable (restos de comida, vegetales, frutas), productos reciclables (tetrapack, envases para pasta dental, folios de aluminio), vidrios y latas. Adicionalmente, destinan también un contenedor para el resto de basura que no entra en esta clasificación.
Todo lo que es papel, periódicos, revistas y cajas de cartón también se separa. Un tratamiento especial tienen las botellas reciclables que fueron envases de licor o bebidas gaseosas. Estas tienen un símbolo especial que indica que las puedes canjear en los supermercados por un valor monetario que puedes usar para pagar parte de tus compras. Para esto usan maquinas electrónicas que reciben las botellas y generan el respectivo ticket con el valor monetario impreso. El uso de los envases de vidrio está mucho más extendido que los de plástico.
¿Parece un proceso complicado? Déjenme decirles que acá no acaba el asunto, es aun más complejo. Los desechos biodegradables de los contenedores de basura y los envases reciclables son recogidos de las casas de acuerdo a un estricto calendario y al tipo de basura. A diferencia de lo que sucede en el Perú, el recojo de basura no está a cargo de las municipalidades, sino de empresas privadas. Se preguntarán entonces qué pasa con el resto de productos y basura que generamos en nuestras casas y no son recogidos por los camiones recolectores y la respuesta es muy simple: la misma empresa tiene centros de acopio y recolección. La primera vez que estuve allí quedé gratamente sorprendido de ver cómo los alemanes llevan su basura por su propia cuenta y la depositan en los diversos contenedores que existen de acuerdo al tipo de desecho que llevan. Créanme que la lista es realmente larga. Hay contenedores para botellas de vidrio de diferentes colores, desechos de los jardines, aparatos eléctricos, cables, metales diversos, cartones, papeles, muebles viejos, plásticos diversos o cerámicas, entre otros.

Un punto interesante es que el reciclaje es realmente una industria. Para que todo esto funcione se necesitan bolsas biodegradables, diversos tipos de contenedores domésticos, contenedores para las calles, transformadores de basura, maquinas recolectoras, etcétera. La cultura del reciclaje significa también un beneficio económico.Y aún hay más. Por ejemplo, para ir a comprar al supermercado no se utilizan en absoluto las bolsas plásticas que abundan en Lima, los alemanes trasladan sus productos en canastas de plástico o en bolsas de tela.
Sé que la protección del medio ambiente en un país como el Perú no es una de las prioridades, pero al mismo tiempo me pregunto si esto puede esperar más.
¿Qué podríamos hacer para no ensuciar nuestro medio ambiente y crear al mismo tiempo una “cultura de reciclaje” en nuestro país? Por lo pronto se me ocurren 3 ideas.
-No comprar bebidas en botellas plásticas, preferir las de vidrio.
-Ir a comprar con una canasta y rechazar las bolsas de plástico.
-Separar al menos en nuestras casas, la basura degradable de la no degradable con el fin de agilizar la descomposición de la degradable y facilitar la recolección del resto de productos para su posible reciclaje.
Alemania me ha dado una cultura de reciclaje y mi mentalidad es otra en ese sentido, y esa es uno de los aspectos más positivos de haber venido a este hermoso país.
Carlos Jerí, Alemania
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