Viaje al Cusco / 1: experiencias en el Valle Sagrado
Hace unos días, un amigo me pasó un PDF de una guía que está desarrollando sobre el Cusco. Me pidió que la chequease y que le diese mi opinión. Me llamó la atención cómo, después de 18 años de vivir en este país, se siguen estereotipando los destinos con la información de toda la vida y que es la que aparece en la mayoría de las guías y operadores turísticos. Nasca se reduce a los geoglifos, Puno a Uros y Taquile, Colca a la masificada Cruz del Cóndor, Cusco a Sacsayhuamán, Qenqo, Tambomachay y Puca Pucara, y el Valle Sagrado, por citar solo unos ejemplos, a Ollantaytambo y Pisaq.
Algunos de esos estereotipos son extraordinarios y únicos. Las líneas de Nasca hay que verlas, Sacsayhuamán también, pero otros lugares aportan poco a la experiencia de viaje, salvo que uno sea arqueólogo o que las piedras sean la razón de tu existir.
En estos 18 años en el Perú, los cambios en experiencias de viaje, ofertas de destino, operadores turísticos… han sido infinitas. El Perú es un país en ebullición turística. Desde estas páginas, y con estos pequeños tips de viaje, invitamos a volver a los destinos de toda la vida, en este caso el Valle Sagrado, con nuevas miradas y, sobre todo, con ganas de descubrir rincones únicos que se siguen manteniendo olvidados de las agencias oficiales y convencionales de turismo.
Naturaleza y aventura
El Valle Sagrado es uno de los mejores destinos para las experiencias relacionadas con la naturaleza y la aventura. Los operadores ofrecen paquetes especializados y actividades para todos, también para los más pequeños. Estas actividades incluyen experiencias en río, como canotaje y kayak, en lagunas como las de Piuray en Chinchero o Huaypo en la parte alta de Maras, donde se pueden hacer picnics al aire libre y sea kayak, caminatas por Yucay, Huchuy Qosqo o Urquillos, paseos a caballo (Cristian Mora, T. 984866913) por Maras y Moray, o bicicleta en Ollantaytambo y el descenso mágico desde el abra de Lares. Estas actividades incluyen secciones y rutas muy exigentes, y otras suaves, cortas y fáciles de hacer.
Existe una buena oferta de operadores en el Valle Sagrado y en el Cusco o en ambos sitios. Estos cuentan con actividades y paquetes diseñados o pueden preparar experiencias al gusto y deseos del cliente. Todos ellos ofrecen los equipos necesarios, guías, snacks o picnics según la duración de la actividad, y transporte.

Entre ellos también incluye equipos de campamento para actividades que así lo necesiten. Uno de los campamentos más interesantes es el que se puede hacer en el sitio arqueológico de Huchuy Qosqo, ubicado en las alturas de Lamay, entre el Valle Sagrado y Chinchero. Desde este ‘pequeño Cusco’, que se encuentra en una explanada de un cerro, se tienen unas vistas majestuosas del Valle de los Incas y del río Urubamba. Otro lugar donde se pueden hacer buenos campamentos es en Lares, donde se encuentra una buena oferta de baños termales y a donde se puede llegar en movilidad pública o privada, o en rutas de caminata de varios días de duración que atraviesan algunas comunidades de agricultores y pastores.

En el Valle Sagrado también destaca la via ferrata y el zipe line de Natura Vive, una experiencia cargada de adrenalina que se realiza en una pared de piedra de la comunidad de Pachar, ubicada entre Urubamba y Ollantaytambo. Una actividad similar, pero que se encuentra en la selva alta de Santa Teresa, La Convención, a unas 5 horas de Urubamba, es el canopy Cola de Mono. A este lugar se llega tras pasar el abra Málaga, a unos 4,300 msnm, y recorrer una carretera cargada de exuberancia y pisos ecológicos diferentes. Ambas experiencias únicas, están abiertas para viajeros desde los 5 años hasta la edad en que el cuerpo aguante.

Muy cerca de Urubamba, junto a Huayllabamba, la capital del mejor maíz que existe en el Perú, se encuentra la pequeña localidad de Urquillos, desde cuya empedrada placita principal sale un camino inca, que 5 horas después, nos lleva a su parte alta, Chinchero.
Cultura
Los mercados del Valle Sagrado son destinos de mucho interés en las experiencias de viaje, sobre todo los de Pisaq y Ollantaytambo. En las partes altas de estos dos lugares se encuentran varias comunidades que destacan por la calidad de sus tejidos y la oferta de turismo rural comunitario que ofrecen en sus casas. A unos 45 minutos de Pisaq, en el camino que nos lleva a Paucartambo y el Manu, se encuentra la comunidad de tejedores de Chahuaytire, que elabora una de las mejores textilerías que se puede encontrar en todo el Cusco, y cuya feria artesanal se realiza todos los miércoles. Junto a esta comunidad, tras una suave caminata, se llega a un cerro donde podemos observar pinturas rupestres en buen estado de conservación.
A su vez, en las alturas de Ollantaytambo podemos visitar las comunidades de Huilloc y Patacancha, cuyos miembros suelen ser los cargadores del camino inca, sus familias ofrecen la mejor experiencia de alojamiento y alimentación rural en Urubamba y, también, son expertos tejedores. A todos estos lugares podemos llegar con nuestra propia movilidad, contratando un transporte en Urubamba o con los operadores que se encuentran en el Valle Sagrado y en el Cusco.
Urubamba también cuenta con un mercado. En él encontramos puestos de frutas y verduras que se cultivan en el Valle Sagrado y en lugares cercanos a él, vendedores de plantas medicinales, artesanías y utensilios para el campo, y la vitalidad que ofrecen todos los mercados de la gente del campo. Sus días centrales son el miércoles y el viernes, en los que los comuneros de las partes altas y de las zonas más aisladas llegan para hacer trueque con sus productos, ofrecer lo que se produce en sus lugares de origen y, en un ambiente festivo y multitudinario, adquirir todo aquello que no se encuentra en sus comunidades.
En la parte alta del Valle Sagrado, camino al Cusco, se encuentra la comunidad de Chinchero. En este lugar hay un poco de todo, una hermosa laguna, la de Piuray, rutas de caminata y bicicleta de montaña, un monumental sitio arqueológico, una iglesia repleta de hermosas pinturas murales, y uno de los mercados más completos del Cusco, donde los famosos tejedores de Chinchero ofrecen sus productos. El domingo es el día grande, donde más puestos de artesanos podemos encontrar y donde el mercado y la arqueología se unen en un ambiente festivo y multicolor.
Si lo nuestro son las estrellas y constelaciones, el Casa Andina Private Collection Valle Sagrado ubicado en la comunidad de Yanahuara, a escasos 10 minutos de Urubamba, cuenta con un observatorio astronómico y un planetario donde se hacen exhibiciones del hemisferio sur y observación directa, con modernos telescopios, a las bellezas que nos ofrece el universo. Todos los días hay tres sesiones en castellano e inglés y se puede asistir a esta lugar aunque no se esté alojado en el hotel.
Entre los operadores hay algunos que ofrecen talleres de cerámica para niños. Esta actividad incluye el trabajo con el barro con todos los equipos necesarios, los tintes y el trabajo de cocción en hornos. Durante varias horas, los niños disfrutan de la experiencia del barro utilizando íconos y símbolos antiguos y modernos en el desarrollo artístico, y también los tintes naturales obtenidos de plantas y minerales.
Otro destino interesante es Huarocondo, la capital del chancho y del chicharrón. Este bello pueblo, donde también celebran la fiesta de la Mamacha Carmen todos los 16 de julio, se encuentra a unos 45 minutos de Urubamba, en el camino, por el cañón de Pachar, hacia las pampas de Zurite. El viaje por este cañón estrecho merece la pena y la visita a Huarocondo incluye su monumental iglesia y la degustación del chancho, sobre todo los domingos, día en que las mujeres levantan sus puestos de cocina en la plaza principal.
En la carretera de Urubamba a Pisaq también hay algunos lugares de gran interés para el viajero. En Yucay, donde llama la atención la enorme plaza principal rodeada de gigantescos pisonay de flores rojas, se encuentra una hermosa andenería inca rodeada de vegetación. Si seguimos por la carretera, en la localidad de Huayoccari se ubica la antigua hacienda de los Lambarri en cuyo interior, además de ofrecer ricos almuerzos caseros, se exhibe una extraordinaria colección de piezas antiguas, coloniales y republicanas.
El Santuario del Señor de Huanca, cuya peregrinación del 14 de septiembre es una de las más multitudinarias del Cusco, se encuentra entre San Salvador y Huambutío, a unos 20 minutos de Pisaq en dirección al Valle Sur. En este moderno Santuario llaman la atención sus cuartos oscuros repletos de velas y de dibujos e inscripciones en sus paredes. A este lugar acuden los devotos del Señor de Huanca, venerado como el médico de los pobres, y todos aquellos curiosos de las expresiones religiosas de la gente de la sierra.

Y, finalmente, hay dos destinos clásicos que por su particularidad, hay que visitar siempre: las Salineras de Maras y sus más de 600 pozas de sal de donde las comunidades de Maras y Pichingoto obtienen hasta tres calidades diferentes de sal, y los acueductos circulares de Moray, laboratorios agrícolas incas donde, aprovechando las diferencias de gradientes de temperatura, se cultivaban plantas que, por sus adaptaciones ecológicas, no crecían en el Valle Sagrado. Desde estos lugares se puede descender en bicicleta, caballo o con una suave caminata, hasta Urubamba.

Restaurantes y traslados
El Valle Sagrado llama la atención por la escasa oferta de lugares donde comer o salir de noche, a diferencia del Cusco, capital del cosmopolitismo y la diversión. A pesar de ello hay algunos sitios que destacan por la calidad y oferta de su comida. Yo siempre regreso al restaurante El Huacatay, al 3Keros (T. 084201701), el Muña o el restaurante del hotel Tambo del Inka.
En los mercados citados más arriba siempre se encuentran puestos donde comer platos regionales o tomar ricos jugos de frutas. En Pisaq, en torno a su Plaza de Armas, se encuentran varios restaurantes que fusionan productos y recetas locales con la gastronomía gourmet, y en Ollantaytambo destaca la pizzería más famosa del Valle Sagrado, Mayupata, ubicada en la pista principal que conduce a la plaza del mercado y al sitio arqueológico.
Si no contamos con movilidad propia ni queremos acudir a un operador turístico, podemos usar los servicios de la empresa Aló Urubamba, que ofrece movilidades diferentes según el tamaño del grupo (T. 084201010).
El Valle Sagrado es un destino donde siempre podemos encontrar cosas nuevas. Puede ser la aventura, las comunidades de tejedores, las iglesias y mercados, su naturaleza o el simple placer de ir a lugares aislados, como las pampas de Maras, y contemplar en paz la belleza de este rincón del Cusco.
Buen viaje!

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