Redacción EC

ELKIN SOTELO C.

1.  (Bayern)
El holandés con la pelota es indescifrable. Con un andar extraño y sin aspecto de desequilibrante, Arjen siempre se ubica por la banda derecho, pero lleva la pelota con la zurda. Y siempre se sale con la suya; es decir, ataca haciendo la . Ayer el tercer gol llegó de esa manera, aunque ya lo había intentado antes. Todos saben que hará ese movimiento, pero ni así lo pueden contener. 

2.  (Bayern)
. Desde el apellido nomás. Robben lanzó un centro al ras y sin mayor destello y Müller conectó sobre la marca de un inglés. El remate salió seco casi en el área chica. La ausencia de pergaminos de este gol no le resta importancia, por el contrario. Müller ganó por efectivo y no por virtuso en esa jugada. Eso sí, rato antes elaboró fútbol de acuerdo a sus condiciones habituales. 

3.  (Bayern)
En cierto momento, Manchester adelantó sus líneas y estuvo muy cerca de cambiar todo con su presión en la mitad del campo y las incursiones de Kagawa y Valencia. Pero ahí estuvo el zaguero Dante, bien plantado y con la única consigna de alejar el peligro a costa de cualquier rechazo o salida digna. Dante rápido, pero sobre todo simple. He ahí su riqueza y valor.

4.  (Bayern)
El capitán bávaro es todo trajín en el centro del campo. Llega a las coberturas y es la primera opción de salida clara del Bayern. Su función es fundamental, aunque por la presencia de otras figuras su accionar no luzca mucho. Que no queden dudas que sin ese equilibrio que aporta, Bayern sería un equipo descompensado.

5.  (Manchester U.)

Puso el partido al rojo vivo con . Obligó a que Bayern se olvide de especular y aumente la intensidad. Su zurdazo desde 35 metros fue inalcanzable para Manuel Neuer. En realidad era inalcanzable para cualquiera.

No te pierdas