La pandemia del coronavirus puso de manifiesto la necesidad de implementar la mayor cantidad posible de herramientas digitales en la educación peruana, un proceso que había comenzado tibiamente antes de la emergencia sanitaria.
La pandemia del coronavirus puso de manifiesto la necesidad de implementar la mayor cantidad posible de herramientas digitales en la educación peruana, un proceso que había comenzado tibiamente antes de la emergencia sanitaria.
José Ostolaza

Según el ránking de competitividad elaborado por el World Economic Forum (WEF), la fuerza laboral peruana ocupa el puesto 123 de 141 en competencias digitales a nivel global. Al mismo tiempo, nuestro marco legal ocupa el puesto 107 de 141 en adaptabilidad a modelos de negocios digitales. Es claro que no nos hemos dado cuenta que el futuro es digital. Nuestros planes como país parecen seguir apostando al siglo pasado, limitando a nuestra gente a trabajos mal pagados y poco gratificantes.