Artista Miguel Aguirre con "El desquite", una pelota intervenida por internos del penal de Ancón.
Artista Miguel Aguirre con "El desquite", una pelota intervenida por internos del penal de Ancón.
Jorge Paredes Laos

La historia la cuenta Aguirre sentado en el centro de la, donde presenta la exposición Aquí no pasa nada: “La pelota era nueva hace un tiempo, cuando, a través de un contacto, la introduje en el penal de Ancón, específicamente en el pabellón 2 A, donde se encuentran los internos que cumplen condenas por delitos de corrupción y faltas graves en el tránsito. Lo que ellos más practican durante su encierro es el fulbito, lo juegan de manera intensa. Entonces, les presté la pelota con la condición de que la usaran y se desquitaran con ella, pateándola… una pelota que llevaba los colores del Perú. Le dieron de alma y me la devolvieron, y acá ocurrió lo extraordinario. Los internos pusieron sus nombres, apodos y firmas en ella, algo que yo no les había pedido. Yo solo quería que me la devolvieran después de haberla usado, pero ellos sabían que iba a estar en una exposición y decidieron firmar el objeto. Eso terminó siendo como un certificado de autenticidad”.

COREOGRAFÍA PERUANA

Esta pelota —con el título de “El desquite”— es ahora una de las piezas que conforman Aquí no pasa nada, una exposición que es una especie de coreografía del Perú a dos años del Bicentenario. Las tres banderas —las de San Martín, Torre Tagle y la actual— pintadas en tinta sobre papel (“Tarea pendiente”), en colaboración con un niño de ocho años; dos piezas alegóricas tituladas “La salita” y “Teatro de operaciones”; y un gran mural que, siguiendo la técnica artesanal del tapiz, reproduce las caras de nuestros seis últimos gobernantes, son algunas de las obras exhibidas. Esta última obra ha sido realizada conjuntamente con la tejedora Elvia Paucar.

“En realidad, hay muy poco que celebrar y sí mucho por revisar críticamente nuestra historia”, reflexiona Aguirre. Y el tema de esta exposición tiene que ver con el impacto que causó en el artista la lectura de , del recordado historiador Alfonso W. Quiroz, un libro que se ha convertido ya en un clásico de revisión obligada para entender nuestro devenir republicano, una permanente y turbia historia de desfalcos del erario público, desde la Colonia hasta nuestros días.

“Lo que debemos entender es que la corrupción ha sido sistémica en el Perú y no se reduce solo a los últimos 30 años”, afirma Aguirre, mientras enseña una de las obras realizadas a partir de las páginas 147 y 211 del libro de Quiroz.

EXORCIZAR LOS DEMONIOS

La historia del Perú generalmente ha sido revisada por los intelectuales, pero los artistas tienen mucho qué decir, ¿lo ves como una tarea pendiente?

Sí, sabes qué pasa, dado el contexto en el que estamos, si no llego a canalizar ciertos pensamientos y ciertas ideas que se vinculan más con adjetivos negativos, como pesimismo, frustración, decepción, hartazgo; si no llego a canalizar, digo, todo esto a través de estos artefactos, no sé cómo estaría mentalmente. Entiendo que hay múltiples formas de evadir una realidad cuando esta es dura, difícil, contraria a lo que tu consideras debería ser lo bueno. Pero, desde hace un tiempo, el arte me permite desquitarme de todos esos sentimientos que me produce el país, como una pelota que pateo simbólicamente.

¿Y estas piezas son también esa pelota con la que tú has estado jugando?

Diría que sí. No sé si el término puede ser, para usar tópicos en la historia del arte, “el artista que exorciza a sus demonios”, pero creo que sí, voy exorcizando estos demonios como consecuencia del país en el que estamos.

Pareciera que estas obras forman parte de un proyecto mayor, ¿has pensado continuar esta serie?

No tengo planes para presentar un conjunto mayor de obras en otro espacio, pero sí seguiré con este tema. Si en el fútbol para ir a un Mundial se pasan dos años en eliminatorias, rumbo al bicentenario yo ya empecé a jugar mis propias eliminatorias hasta el 2021.

HORARIO

Galería del Paseo (forma parte del circuito de )

General Borgoño 770, Miraflores

De lunes a viernes de 11:30 a 20:00, sábados de 13:00 a 20:00

Ingreso libre