El ausentismo es un indicador que se ha ido incrementando, sin excepción, en los 42 distritos de Lima. En 35 de los 42 distritos, los alcaldes elegidos en el 2018 ganaron con un bajo caudal de votación. A esto se suma que, en el actual proceso electoral, tenemos el promedio de candidaturas por distrito más bajo en veinte años.
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Tomás Dosek, politólogo de la PUCP, sostuvo que dado que existe un voto obligatorio, el ausentismo no debería estar subiendo tanto.
“En todo caso, si lo sumas a la tendencia en los votos blancos y los votos nulos, eso te habla del creciente desencanto y menor legitimidad del sistema político local en la mayoría de los casos”, anotó.
Para el politólogo Omar Awapara, el escenario actual es una combinación de la casi desaparición de los partidos políticos tradicionales, la prohibición de la reelección y la desaparición de rostros políticos con arrastre.
“La desafección se ha visto reforzada con el poco interés que despiertan los candidatos y la posibilidad de mucho ausentismo. No hay razones para pensar que esto pueda cambiar”, dijo el director de Ciencias Políticas de la UPC.
Reelección postergada
Omar Awapara advirtió que podríamos repetir autoridades con perfiles débiles que, ganando con el 15% o 20%, parten con un punto muy bajo de representación.
“Ante esto se da el surgimiento de feudos como hemos visto en Ate, Chorrillos, Los Olivos, Puente Piedra, Villa El Salvador. Más que apostar por partidos o logos, se apuesta por feudos conocidos”, indicó.
Dosek también apuntó que podríamos ver el retorno de los políticos locales que no pudieron reelegirse en el 2018, especialmente en los distritos donde ya existían los “típicos caudillos” o donde lograron imponer a sus “títeres” de manera provisional esperando volver en este proceso 2022.