Augusto Tamayo lanza “Lince”, libro para conocer a fondo un distrito con carácter

Augusto Tamayo continúa su serie de publicaciones que exploran Lima. Esta vez fue turno de la comuna que acaba de cumplir 90 años.
Augusto Tamayo suma "Lince" a su colección sobre los distritos de Lima, como "San Isidro", "San Miguel" y "Barranco".

Es su lugar de nacimiento. No creció allí, pero ha formado parte de toda su vida. Augusto Tamayo –cineasta y escritor– acaba de publicar “Lince: centro y corazón de la ciudad”, libro de gran formato donde habla de los orígenes de este sitio clave para entender la Lima moderna. De haciendas a urbanización, y después a distrito, esta edición propia repasa la historia linceña y por qué su territorio se ha constituido en algo único.

“Tengo un recuerdo muy antiguo, de ir con unas hermanas mayores que yo al cine Country, que está todavía en pie, como varios de los cines, transformados todos. Entonces he atravesado, vivido, experimentado, disfrutado mucho de Lince”, cuenta Tamayo en entrevista con este Diario.

El libro le dedica varias páginas a los hermanos Manuel y Roberto Risso Diggione, dueños de haciendas, empresarios del rubro lácteo, que urbanizaron la zona y también donaron miles de metros cuadrados para espacios públicos, y cuyo apellido nombra una de las arterias centrales de Lince.

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Vivir en comodidad

“Los señores Risso adquieren dos haciendas hacia principios del siglo XX, la hacienda Lobatón y la hacienda Lince, cuyos nombres vienen de unos antiguos propietarios del siglo XVIII. Pero en un momento dado, hacia 1910, deciden urbanizar. Hay textos de los primeros pobladores, que hablan de lo contentos que están con el espacio, de cómo se ha provisto de todo tipo de facilidades: las vías, las veredas, la canalización, los espacios donados, las facilidades para comprar los lotes. Parece ser una urbanización muy satisfactoria para sus habitantes, y eso es lo que se convierte en distrito en 1936”, añade el autor.

El título del libro no es aleatorio. Atraviesa su área la avenida Arequipa (antes Leguía), que conecta el centro de la capital con la zona más al sur, pero también la avenida Javier Prado. Un distrito que además proveía de servicios a zonas adyacentes; la gente iba a Lince para hacer el mercado. Así, tradicionalmente ha combinado conveniencia, comercio y áreas verdes, con múltiples parques donde destaca el Ramón Castilla, que contribuyó a que sea nombrada “Ciudad arbórea del mundo” por la ONU.

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