Hongrang (Lee Jae-wook) en la serie surcoreana "Querido Hongrang" (Foto: Netflix)
Hongrang (Lee Jae-wook) en la serie surcoreana "Querido Hongrang" (Foto: Netflix)

Netflix sorprendió a los fanáticos del K-drama con el estreno de (“Dear Hongrang” en inglés), una serie de 11 episodios protagonizada por Lee Jae-Wook y Cho Bo-Ah. La historia combina elementos de thriller, romance y fantasía en un contexto histórico, con una narrativa densa en símbolos, secretos y venganzas personales.

Entre los muchos misterios que plantea la serie, hay dos figuras que destacan por su importancia y carga simbólica: el enigmático Hombre de Nieve y el Pintor. Ambos personajes aparecen a lo largo de la historia como piezas clave de un pasado oscuro que conecta a los protagonistas, en especial a Hongrang.

Jae-yi (Cho Bo-ah) y Hongrang (Lee Jae-wook) en la serie surcoreana "Querido Hongrang" (Foto: Netflix)
Jae-yi (Cho Bo-ah) y Hongrang (Lee Jae-wook) en la serie surcoreana "Querido Hongrang" (Foto: Netflix)

EL HOMBRE DE NIEVE: UNA MANIFESTACIÓN DEL PASADO

El Hombre de Nieve es uno de los elementos más inquietantes del drama. Aparece en sueños y visiones, y es descrito como una figura de piel blanca, ojos claros, cabello largo y ropas del mismo color. Algunas criadas llegan a afirmar que mide más de dos metros, aunque esto se desmiente en escenas posteriores. Su apariencia genera temor, pero lo que realmente impacta es lo que representa.

Más allá de su aspecto fantasmal, el Hombre de Nieve puede interpretarse como una metáfora del trauma no resuelto. Se insinúa que es una persona real, marcada física y emocionalmente por los rituales del príncipe. Hay teorías dentro de la serie que apuntan a que fue una víctima de los experimentos o rituales del llamado pintor, y que sus cicatrices, tanto visibles como simbólicas, son resultado de ese pasado.

EL PINTOR: EL VERDADERO ROSTRO DEL HORROR

Hacia el final de la serie se revela una de las verdades más impactantes: el temido Pintor es, en realidad, el propio príncipe. Este personaje ha estado detrás de una serie de rituales ocultos y marcaciones corporales que realizó sobre niños, incluyendo a Hongrang y su hermano. Utilizó el tatuaje como parte de un proceso esotérico que tenía como objetivo alcanzar la inmortalidad.

El príncipe buscaba convertirse en una especie de dios-hombre a través del llamado “Ritual de Ascensión Espiritual”. Este ritual involucraba prácticas extremas, como baños en sangre y la quema de seis niños marcados con símbolos que representaban aspectos esenciales de la vida: longevidad, riqueza, fortuna, fertilidad, equilibrio entre el yin y el yang, y dominio sobre la naturaleza.

Uno de los grandes secretos que carga el protagonista, Hongrang (que en realidad no es el verdadero Hongrang, sino un impostor criado por Kkot-Nim), es la marca que oculta en su espalda. Durante la mayor parte de la serie evita que su amante, Jae-Yi, la vea, y cuando se revela su existencia, queda claro que está vinculada directamente con los rituales del príncipe.

Esa marca es uno de los tatuajes que el pintor realizó en los niños como parte del rito. No solo es una señal física, sino una prueba de todo el dolor y abuso sufrido en la infancia, una memoria viva que le impide liberarse del pasado.

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SOBRE EL AUTOR

Bachiller en Periodismo de la Universidad Jaime Bausate y Meza. Con siete años de experiencia en medios de comunicación escritos, tanto en ediciones impresas como digitales. Actualmente redacto para el Núcleo de Audiencias del Grupo El Comercio.

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