Kaylee Engle notó un pequeño bulto cerca de su pecho y pensó que era algo sin importancia. | Crédito: GoFundMe Kaylee's Krew y Kara Engle
Kaylee Engle notó un pequeño bulto cerca de su pecho y pensó que era algo sin importancia. | Crédito: GoFundMe Kaylee's Krew y Kara Engle

Kaylee Engle tenía solo 22 años cuando se desplomó en el pasillo de un hospital tras recibir una de las noticias más devastadoras de su vida: tenía de piel en etapa 4. El melanoma ya se había extendido a su cerebro, pulmones, hígado, columna vertebral, ganglios linfáticos, glándulas suprarrenales e incluso al corazón.

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“Está en todas partes”, fue lo único que pudo decir la joven canadiense a , quien trabajaba como niñera en Toronto y que, hasta poco antes del diagnóstico, se consideraba una persona saludable.

La pesadilla comenzó en julio de 2023, cuando Kaylee notó un pequeño bulto cerca de su pecho derecho. Pensó que se trataba de un quiste o incluso de un vello encarnado. Nada que encendiera una alerta. Sin embargo, al poco tiempo aparecieron más bultos en distintas partes del cuerpo. Fue entonces cuando supo que algo no estaba bien.

Los médicos inicialmente compartieron su sospecha: “probablemente solo sean quistes”. Pero una radiografía reveló la verdad. Los bultos eran tumores diminutos causados por células cancerígenas que se habían esparcido por el torrente sanguíneo y se alojaban en diferentes órganos.

Kaylee Engle comenzó un tratamiento intensivo que combinaba quimioterapia e inmunoterapia. | Crédito: GoFundMe Kaylee's Krew y Kara Engle
Kaylee Engle comenzó un tratamiento intensivo que combinaba quimioterapia e inmunoterapia. | Crédito: GoFundMe Kaylee's Krew y Kara Engle

El cáncer ya había invadido sus pulmones con al menos 20 tumores en cada uno, su hígado con al menos 18, su cerebro con siete, además de otros junto al corazón, la columna vertebral y las glándulas suprarrenales.

Síntomas que ignoró

Además de los bultos, Kaylee recordó haber experimentado otros síntomas que en su momento no relacionó con algo grave: aumento de peso sin explicación, náuseas, vómitos y una fatiga persistente. Todos ellos, más tarde, serían identificados como parte del proceso de propagación del cáncer.

A pesar del impacto del diagnóstico, Kaylee no se rindió. Inmediatamente comenzó un tratamiento intensivo que combinaba quimioterapia e inmunoterapia. En poco tiempo, los médicos lograron estabilizar su enfermedad. El cáncer dejó de crecer.

A pesar del diagnóstico, Kaylee Engle inició un tratamiento agresivo con quimioterapia e inmunoterapia. | Crédito: GoFundMe Kaylee's Krew y Kara Engle
A pesar del diagnóstico, Kaylee Engle inició un tratamiento agresivo con quimioterapia e inmunoterapia. | Crédito: GoFundMe Kaylee's Krew y Kara Engle

Aunque su diagnóstico fue etapa 4, Kaylee aclara: “Eso no significa terminal”. Casi dos años después, sigue en pie y llena de esperanza. Ha recibido radioterapia para los tumores en el cerebro y los ojos, y actualmente continúa con una terapia basada en nivolumab, un medicamento de inmunoterapia.

Pero el camino no ha sido fácil. En una ocasión, tuvo que suspender el tratamiento tras ser diagnosticada con hepatitis autoinmune. También enfrentó complicaciones respiratorias en octubre de 2024, que inicialmente se pensaron como efectos adversos del tratamiento, pero que finalmente fueron atribuidas a la presencia de tumores en los pulmones.

Kaylee es consciente de que probablemente necesitará tratamiento el resto de su vida. Pero eso no le quita la esperanza. “Hay personas que han alcanzado el estado de NED (no evidencia de enfermedad), y yo quiero ser una de ellas”, aseguró.

Hoy, Kaylee Engle sigue luchando con esperanza y sueña con alcanzar un estado sin evidencia de enfermedad. | Crédito: GoFundMe
Hoy, Kaylee Engle sigue luchando con esperanza y sueña con alcanzar un estado sin evidencia de enfermedad. | Crédito: GoFundMe

Su objetivo es claro: vivir. Y vivir bien. “Disfruto cada día tanto como puedo y tengo mucha esperanza en el futuro. Ya sea con tratamientos continuos o convirtiéndome en una sobreviviente libre de cáncer… sé que es posible”.

¿Cómo detectar un melanoma a tiempo?

La historia de Kaylee es un llamado de atención. Aunque los melanomas pueden parecer inofensivos al principio, sus señales no deben ignorarse.

Síntomas a los que hay que prestar atención:

  • Cambios en lunares ya existentes o aparición de nuevos.
  • Crecimiento rápido.
  • Cambios de color (especialmente si aparecen tonalidades negras, rojas, blancas o azules).
  • Bordes irregulares o asimetría.
  • Comezón, dolor, sangrado o secreción.

Aunque el 30 % de los melanomas se desarrollan en lunares, también pueden aparecer en piel previamente sana. Por eso es vital revisar la piel con regularidad y consultar al dermatólogo ante cualquier cambio sospechoso.

SOBRE EL AUTOR

Periodista. Estudió Comunicación en la Universidad de Lima. Diez años de experiencia en medios digitales. Actualmente se desempeña como redactor del Núcleo de Audiencias de El Comercio.

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