
Ya han pasado muchos años desde que la huella de Neil Armstrong en la Luna se convirtiera en uno de los registros más icónicos del siglo XX. Ahora la NASA ha decidido que no solo es hora de regresar a la Luna, sino que es necesario contar con una base lunar en el satélite. Es así que en el evento Ignition, la agencia espacial estadounidense ha anunciado su ambicioso plan para los próximos años: construir una base lunar permanente que cambie la forma en que entendemos la exploración espacial.
El administrador de la NASA, Jared Isaacman, fue claro: el objetivo es regresar a la Luna antes de que Donald Trump deje de la Casa Blanca. Eso pone como fecha límite enero de 2029.
Sin embargo, Isaacman fue más allá. Para la NASA, no basta con volver a alunizar. La agencia tiene como objetivo “construir una base lunar, establecer una presencia permanente hacer todo lo necesario para garantizar el liderazgo estadounidense en el espacio”.
En el Ignition se adelantaron algunas decisiones clave para garantizar que la presencia humana en la Luna se vuelva rutinaria: se priorizarán sistemas reutilizables, arquitecturas modulares y una mayor participación del sector privado. Asimismo, otros proyectos como Gateway, que originalmente fue concebido como una estación espacial en la órbita lunar, quedan suspendidos para no restar recursos a las operaciones en la superficie lunar.
Fases de la Base Lunar
Fase 1: probar, fallar y aprender
En esta primera etapa, la NASA tiene quiere multiplicar los aterrizajes robóticos a través de las misiones comerciales y desplegar vehículos como el Lunar Terrain Vehicle (LTV) para mapear el terreno, ensayar rutas y entender cómo se vive y trabajar en el satélite.
Esta es una fase para poner a prueba tecnologías críticas: generación y almacenamiento de energía, comunicaciones, movilidad, manejo del polvo lunar, construcción con recursos lunares. Es una fase en donde se espera fallar para aprender.

Fase 2: infraestructura de una “aldea lunar”
En esta etapa se espera que una vez que las misiones robóticas hayan allanado el caminado, la Luna deje de parecer un laboratorio y se parezca más a una “aldea” científica. Para la NASA, la infraestructura en esta etapa debe ser semi-habitable.
Fase 3: presencia sostenida y base permanente
En esta etapa ya se puede hablar de base lunar. La NASA plantea usar sistemas de alunizaje de gran capacidad para llevar hábitats más voluminosos, como los módulos italianos MPH, junto con vehículos utilitarios canadienses y otros aportes que convierten la Luna en un puesto de avanzada con vocación de permanencia.
Para la agencia, en esta etapa la idea es pasar de estancias cortas a misiones de larga duración. La Luna se convierte en un “puerto” desde el cual probar tecnologías para Marte.

- La NASA planea construir una base lunar permanente antes de enero de 2029
- Se priorizarán sistemas reutilizables y mayor participación del sector privado en la exploración lunar
- Tres fases definirán el desarrollo de la infraestructura lunar hacia una presencia humana sostenida










