Actualmente hay más de 200,000 solicitantes para la visa U en espera (Foto: AFP)
Actualmente hay más de 200,000 solicitantes para la visa U en espera (Foto: AFP)

Muchas víctimas de delitos violentos en Estados Unidos están enfrentando un desafío inesperado: la interminable espera para obtener su . Estas visas se han convertido en un símbolo de esperanza y algunas personas llevan años atrapadas en un problema legal que las deja vulnerables y sin recursos. Cansadas de esta situación, decidieron realizar una demanda contra el gobierno federal.

¿QUÉ ES LA VISA U Y PARA QUIÉNES ESTÁ DIRIGIDA?

Según la página web del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS), la visa U “está reservado para las víctimas de ciertos crímenes, que han sufrido abuso físico o mental y brindan ayuda a las agencias de orden público y oficiales gubernamentales en la investigación o prosecución de actividades criminales”.

Fue creada por el Congreso a través de la aprobación de la Ley de Protección a Víctimas de la Trata de Personas y Violencia (incluyendo la Ley de Protección de Mujeres Inmigrantes Abusadas) en octubre de 2000. Meredith Luneack, abogada del Centro de Derechos de los Inmigrantes de Michigan, dijo que antes del programa había un “efecto paralizante” para que los no ciudadanos denunciaran los delitos.

Tenían miedo de exponerse a la responsabilidad de iniciar procedimientos de deportación o iniciar acciones de cumplimiento de la ley por parte del ICE”, sostuvo. Eso sí, el programa ha estado marcado por retrasos: después de que se promulgó la ley el gobierno tardó otros ocho años en emitir las primeras visas U.

Las demoras en la tramitación de estas visas han alcanzado niveles alarmantes (Foto: AFP)
Las demoras en la tramitación de estas visas han alcanzado niveles alarmantes (Foto: AFP)

Según datos federales, los solicitantes esperan en promedio 51 meses para una respuesta. El problema se agrava con el límite anual de 10,000 visas U emitidas, un tope que se ha alcanzado todos los años desde 2011. Actualmente, hay más de 200,000 solicitantes en espera, muchos de ellos enfrentando serias dificultades económicas y el miedo constante a la deportación.

Para intentar solucionar este problema, en 2008 se implementaron las “peticiones de buena fe”, que permitirían a los solicitantes acceder a permisos de trabajo y protección legal mientras sus casos eran evaluados. Sin embargo, el proceso de aprobación de estas peticiones tampoco se ha librado de los retrasos. Algunos inmigrantes han esperado hasta seis años sin recibir siquiera una respuesta inicial, dejándolos en una situación desesperante.

La demora en las visas U socava la propia razón de ser del programa: alentar a las víctimas a denunciar y cooperar con la justicia (Foto: EFE)
La demora en las visas U socava la propia razón de ser del programa: alentar a las víctimas a denunciar y cooperar con la justicia (Foto: EFE)

INMIGRANTES PRESENTARON UNA DEMANDA COLECTIVA

Tres mujeres que fueron sobrevivientes de delitos violentos y otros seis inmigrantes demandaron al gobierno federal por demoras en un programa que otorga visas a víctimas de delitos graves. Según la demanda, los funcionarios federales tardan menos de 15 minutos en determinar si una petición de visa U es legítima. No obstante, el tiempo promedio de espera para esta decisión inicial ha aumentado a casi cinco años.

La reciente decisión de la jueza Brandy McMillion de permitir que la demanda colectiva avance representa un rayo de esperanza para miles de solicitantes. La batalla legal busca que cualquier inmigrante que haya esperado más de dos años para su determinación de buena fe sea reconocido como parte de la demanda, exigiendo así una reforma en el sistema de procesamiento de visas U.

Tenemos varios clientes que han esperado casi seis años sin ninguna actualización ni noticia, o incluso un reconocimiento inicial de la legitimidad de su caso. El tribunal dictaminó que nuestros clientes se han visto perjudicados por estas demoras”, indicó Meredith Luneack en un comunicado.

SOBRE EL AUTOR

Periodista con experiencia en redacción y creación de contenido digital. Soy licenciado de la Universidad Jaime Bausate y Meza. Trabajé en medios de comunicación y agencias de marketing. Experiencia también como fotógrafo en campos deportivos.

Contenido sugerido

Contenido GEC