
Andrew Pegg jamás pensó que su primer año como arqueólogo lo convertiría en protagonista de uno de los hallazgos más importantes del siglo XI en el Reino Unido. Mientras participaba en unas excavaciones previas a la construcción de la central nuclear Sizewell C, en la costa de Suffolk, Inglaterra, el hombre encontró algo sorprendente: un paquete envuelto en plomo y tela que contenía 321 monedas de plata perfectamente conservadas y ocultas desde hace casi mil años.
El descubrimiento, ocurrido el 7 de enero de 2025, sorprendió al equipo de Oxford Cotswold Archaeology por la integridad del contenido y la historia que comenzaba a contarse a través de esas pequeñas piezas. La forma del envoltorio, parecida a una empanada típica del suroeste inglés, llevó al grupo a bautizarlo con humor como “The Pasty”. Para Pegg, originario del vecino pueblo de Leiston, fue como encontrar una cápsula del tiempo enterrada en su propio patio.
¿CÓMO SON ESTAS MONEDAS DE HACE MIL AÑOS?
Las monedas fueron acuñadas entre los años 1036 y 1044, una época convulsa en la historia inglesa marcada por sucesivos reinados breves e inestables: Harold I, Harthacnut y Eduardo el Confesor. Algunas piezas provienen de casas de acuñación menores y poco comunes, lo que sugiere que hubo una circulación monetaria más amplia de lo que se creía para ese periodo. En ese sentido, el hallazgo no solo es valioso por su rareza, sino también por lo que revela del sistema económico de la época.
Los expertos piensan que el tesoro fue enterrado para protegerlo en medio del caos político. Su valor en aquel tiempo habría alcanzado para comprar una pequeña manada de vacas, lo que indica que pertenecía a alguien con cierta influencia local, aunque no necesariamente de la nobleza. La teoría más aceptada es que su dueño nunca logró regresar por él: tal vez murió, fue exiliado o simplemente olvidó el escondite exacto.
APORTE IMPORTANTE PARA LA HISTORIA DE INGLATERRA
Pero más allá del misterio del propietario, el hallazgo de “The Pasty” es un aporte clave para entender la transición hacia el reinado de Eduardo el Confesor, una etapa crucial que antecede la conquista normanda. Las monedas ofrecen pistas sobre tensiones políticas, rutas comerciales y hasta conflictos sociales, todo ello encerrado por siglos bajo la tierra de Suffolk.
La importancia arqueológica del sitio no termina con este hallazgo. El equipo de excavación ha recuperado también objetos de la Segunda Guerra Mundial, demostrando que el área ha sido testigo de distintos capítulos de la historia británica. Damian Leydon, director del proyecto Sizewell C, subrayó que además de generar energía limpia, la obra también permite redescubrir el pasado y protegerlo.
Para Pegg, el joven que desenterró el tesoro, la experiencia ha sido transformadora. Más allá del valor histórico, siente que ha estrechado un lazo personal con el pasado de su comunidad. “Me estremecí cuando vi el primer destello metálico. Fue como si el tiempo me hablara”, declaró emocionado.
El futuro del tesoro de “The Pasty” ya está en marcha. Oxford Cotswold Archaeology y el equipo de Sizewell C trabajan para que el hallazgo pueda ser exhibido al público y se convierta en una herramienta educativa sobre uno de los periodos más complejos y fascinantes de la historia de Inglaterra.











