
El retorno de Donald Trump a la presidencia ha significado un endurecimiento de las políticas migratorias, incluyendo el incremento de las redadas del ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas). Estas acciones, que ahora se extienden incluso a zonas rurales y mercados, han comenzado a afectar gravemente la agricultura en Estados Unidos.
Los agricultores advierten que la escasez de mano de obra —provocada por el temor a deportaciones— amenaza con paralizar la producción de alimentos. Aseguran que, sin trabajadores en el campo, la cosecha se pierde y la alimentación nacional queda en riesgo.

¿Por qué las redadas del ICE ponen en jaque al campo estadounidense?
Una de las voces más críticas es la de Lisa Tate, agricultora que declaró a AFP que las políticas migratorias están “desmantelando la economía” desde sus bases. Explicó que las redadas del ICE han generado un clima de terror en las comunidades rurales: los trabajadores ya no acuden a los cultivos, y los mercados comienzan a vaciarse.
Tate denunció además que los agentes están ingresando sin orden a propiedades privadas para detener migrantes, lo que ha sido reportado como una violación de derechos en varias encuestas, como la reciente de NBC News. Asegura que ya no se trata solo del estatus migratorio, sino de “cazar gente”, lo que ha paralizado muchas actividades esenciales.
¿Qué consecuencias económicas se anticipan si continúan las redadas?
La crisis no se limita al campo. Otros sectores como la construcción también han comenzado a sentir los efectos. Robby Robertson, superintendente en Alabama, afirmó que su proyecto lleva tres semanas de atraso porque la mitad de sus trabajadores temen ser detenidos por el ICE si salen a trabajar.
Además del impacto directo en la producción, los agricultores denuncian que a las redadas se suman los aranceles comerciales de Trump, que han reducido las exportaciones, especialmente a China. Esto agrava aún más la situación económica de miles de productores.
Frente a este panorama, los agricultores exigen al gobierno federal una solución legislativa real que reconozca la necesidad de trabajadores migrantes. “No se puede alimentar al país sin ellos”, concluyó Lisa Tate.











