Chris Monroe, un bombero jubilado de Missouri, comenzó a fabricar espadas de madera para sus nietos. (Foto: Imagen creada por El Comercio MAG usando Gemini)
Chris Monroe, un bombero jubilado de Missouri, comenzó a fabricar espadas de madera para sus nietos. (Foto: Imagen creada por El Comercio MAG usando Gemini)

Chris Monroe encontró una manera poco común de combinar su pasión por la artesanía con el deseo de ayudar a su comunidad. El bombero jubilado de Missouri, Estados Unidos, comenzó tallando espadas de madera en el garaje de su casa como un regalo para sus nietos, pero pronto otros niños del vecindario también se interesaron por sus creaciones.

La afición comenzó a crecer hasta convertirse en algo mucho más significativo. Según , Monroe empezó a fabricar más espadas después de que la noticia sobre sus trabajos artesanales se extendiera entre los niños de la zona; sin embargo, una conversación con su yerno, Andrew Crawford, fue la que terminó dándole un nuevo propósito a este pasatiempo.

Una conversación que cambió su pasatiempo

Crawford, quien trabaja como profesor, le explicó a Monroe que las deudas por almuerzos escolares son una situación frecuente para algunos estudiantes.

El problema, según contó, puede afectar especialmente a familias cuyos ingresos se encuentran apenas por encima de los límites que permiten acceder a determinados apoyos.

“A menudo, son esos niños que viven al límite o en la frontera, justo por encima del umbral de la pobreza, o justo por encima de ese límite, los que acumulan la mayor cantidad de deudas por el almuerzo escolar”, dijo Crawford al medio.

Tras ello, Monroe decidió utilizar sus espadas de madera para recaudar fondos. Por cada pieza que fabrica acepta una donación y, cuando termina el año escolar, entrega el dinero a distritos educativos locales para contribuir a reducir las deudas de almuerzo acumuladas por los estudiantes.

Su pasatiempo cambió cuando su yerno le contó sobre las deudas de almuerzo que acumulan algunos estudiantes. (Foto: KLTV 7 / YouTube)
Su pasatiempo cambió cuando su yerno le contó sobre las deudas de almuerzo que acumulan algunos estudiantes. (Foto: KLTV 7 / YouTube)

Cada espada tiene un propósito

La iniciativa tiene además un detalle especial: cada donación se realiza en nombre de un niño. De esta manera, el trabajo artesanal de Monroe no solo sirve para recaudar dinero, sino que también conecta directamente a quienes reciben las espadas con una acción de solidaridad hacia otros estudiantes.

“Es gratificante haber encontrado un propósito”, dijo Monroe, y compartió que recibe mensajes de texto y correos electrónicos de niños sobre las espadas y “adónde las llevan y qué hacen con ellas”.

La dedicación que pone en cada creación también ayuda a entender por qué las espadas se han convertido en algo más que simples juguetes. Monroe mostró una de sus piezas, una espada que describió como una “espada de cruzado” y en cuya elaboración ya había invertido al menos 25 horas.

Un hobby que también enseña a dar

Amy O’Rourke, experta de Aging Untold, calificó la iniciativa de Monroe como “purpose in action”, una expresión que puede entenderse como poner el propósito en práctica. Para ella, el valor de la actividad está en cómo el jubilado transformó una afición personal en una forma concreta de beneficiar a otras personas.

“Es conmovedor pensar que él haya tomado esa afición y haya aportado tanto a tanta gente”, dijo.

O’Rourke también destacó la relación que Monroe ha construido con los niños que reciben sus espadas: “Ellos le envían mensajes. Él les responde.”

En su opinión, ese intercambio permite que los menores comprendan que detrás de las espadas existe una acción destinada a ayudar a otros.

“Así que están viendo las espadas y el dinero que se ha ganado con su venta y con el que se ha saldado la deuda del almuerzo escolar”, continuó O’Rourke. “En resumen, empatía, generosidad, conexión. Él les está brindando todo eso”.

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