Por Roger Zuzunaga Ruiz

Durante el invierno, Estados Unidos y sus alidos de la OTAN armaron a Ucrania con material bélico pesado y moderno con un único objetivo: lanzar en el verano una contraofensiva rápida y fulminante que saque a las tropas rusas de territorio ucraniano conquistado. Incluso el presidente Volodymyr Zelensky llegó a decir que esta contraofensiva no pararía hasta la recuperación de Crimea, el territorio ucraniano anexionado por Rusia en el 2014. Pero a un mes de lanzado el contraataque las cosas no están saliendo como se planearon.

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